Victoria tajante

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Viernes 20 de octubre de 2017

Victoria tajante

NOTA: pedimos disculpas por no haber circulado ayer, tuvimos que salir muy temprano a hacer una cola para comprar un “combo” de alimentos. Luego estuvimos en otras ocupaciones hasta la noche.

Es dulce el sabor de la victoria. El pasado miércoles se realizó en la Constituyente la juramentación de los 18 gobernadores chavistas electos. El ambiente era de exultante alegría, con los constituyentes de cada región coreando a sus gobernadores como muchachos en una fiesta. Igualmente es amargo el sabor de la derrota, nosotros lo sabemos de sobra porque lo hemos “degustado” muchas veces en estas luchas por la liberación nacional y el socialismo desde hace unas cuantas décadas. El domingo le toco ese trago a la derecha nacional e internacional, sometida por el pueblo revolucionario con una victoria, si no perfecta, sí abrumadora.

En el título de este Análisis usamos el término “tajante”. Una de las acepciones del mismo, según el DRAE, es la de “Concluyente, terminante, contundente”. Bien, podría aplicarse, pero nosotros nos referimos ahora a otra acepción: “que taja”, del verbo “tajar”: “Dividir algo en dos o más partes con un instrumento cortante”. Lo dividido, una vez más, es la oposición, y el instrumento, el pueblo chavista revolucionario.

Más allá de bravuconadas, pataletas y chocancias, la verdad es que la derecha ha quedado como pajarito en grama después de este golpe, es decir mirando a todos lados un tanto desubicada. Se mueve torpemente por el ring tratando de asimilar el gancho de izquierda que lo ha aturdido. Para seguir usando el vocabulario del boxeo: la contrarrevolución no está noqueada, pero sí grogui. No le va a ser fácil sacudirse el puñetazo.

Entretanto, el reparto de culpas hace presencia en el escenario, con la esquina de la derecha convertida en una zaragata en la que participan el púgil, los seconds, el entrenador, el manager y el empresario. Sin embargo, no crea nadie que se ha rendido, comienza ya a adelantar sus tácticas previstas y a enseñar los dientes otra vez, adentro y afuera. Pero de esos asuntos hablaremos la próxima semana.

Tres días han tardado ciertos opositores en correrse un tanto de la matriz de fraude, aunque la mantienen allí, una película mala y repetida mil veces que aburre ya a la galería, como esos mediocres filmes de “acción” que pasan una y otra vez por la televisión. Se han dado cuenta algunos de que la madre de su derrota son sus propios errores. O acaso los errores de otros de su propia camada. Aunque en realidad, siguen con la misma cantaleta de siempre, pero ahora la extienden a una connotación acaso más refinada y truculenta: “proceso fraudulento”, en el que privarían las condiciones de la elección sobre el conteo de los votos. Es lo que el fascista Freddy Guevara define como el “fraude moderno”, lo que sería una suma “de elementos que en el fondo lo que genera es la imposibilidad de que la voluntad del pueblo pueda ser expresada en los resultados electorales… El fraude moderno es sofisticado, el fraude moderno es complejo”.

Una de las expresiones más amargas, en ese contexto, es la del editorial de 18 de octubre pasado del diario El Nacional. Ahora la oposición tiene que calarse en carne propia la prepotencia de este medio fascista, que promovió, apoyó y difundió la fracasada violencia terrorista de los meses recientes y prende ahora el ventilador contra sus congéneres políticos como si no hubiera roto un plato. El editorial es un llantén que, prescindiendo de todo análisis serio, vomita hiel sobre la oposición criolla. Se dice allí, entre otras cosas, que “Hemos visto el domingo cómo la oposición no termina de entender las tácticas y las estrategias del oficialismo en un escenario electoral que, con
medianas variaciones, sigue caracterizado por el uso de los recursos del Estado en función de sus objetivos inmediatos”. Y también: “El domingo 15 de octubre demostró que la oposición democrática vive de ilusiones y padece de ingenuidad. ¿A quién se le ocurre pensar que el oficialismo jugará limpio alguna vez en unos comicios? ¿Por qué la oposición es tan elemental que no solo acepta ir en condiciones inaceptables a un combate electoral tan importante sino que, para mayor alegría del gobierno, se permite alimentar un debate tan inoportuno en el seno de sus propias filas para debilitar y dividir a los electores?”- El editorial de El Nacional es importante en la medida en que representa a los sectores más extremistas de la derecha. Es paradójico, de todos modos, que desde sus titulares y textos, el diario fascista llamaba a votar, acogiéndose a la línea fijada dentro de los vaivenes e inconsistencias de la MUD, y ahora sus editores se hacen los suizos y arremeten contra la participación electoral. Al menos María Corina Machado dijo públicamente que no iba a votar, cuidándose de no llamar a la abstención, aunque la promovió entre líneas y tras bastidores.

Precisamente, los extremistas de la derecha se han constituido en uno de los sectores más críticos contra la MUD después del descalabro electoral y están usando la circunstancia para afilar sus armas en la lucha por capitanear a la contrarrevolución. A través de un comunicado, el ex alcalde metropolitano de Caracas preso por conspirador, Antonio Ledezma, afirmó que es necesaria una rectificación por parte de la MUD, que les permita tener una estrategia clara: “O cambiamos de conducción o seremos responsables de que este régimen siga destruyendo a Venezuela”. Con macabro oportunismo, Ledezma asegura que “… la gente está dolida porque piensa que mientras los jóvenes heroicos estaban derramando su sangre sobre el asfalto de las calles, algunos estaban pintando sus pancartas para ir a unas elecciones”. En su intención de asalto al poder opositor, los extremistas cuentan con el respaldo de sus voceros mediáticos, como Marianella Salazar, quien escribió que “Antonio Ledezma y María Corina Machado son la gran opción en el liderazgo político, aunque les disguste a algunos tarifados”.

También los sectores más extremistas de la derecha externa despotrican contra la línea “electoralista” que se impuso después del fracaso de la violencia terrorista.

Ejemplo de ello es la declaración de Luis Almagro: “Es muy claro que cualquier fuerza política que acepta ir a una elección sin garantías se transforma en instrumento esencial del eventual fraude y demuestra que no tiene reflejos democráticos para proteger los derechos de la gente, en este caso, el voto”. Igualmente el ex presidente de Colombia Andrés Pastrana: “La única garantía que tiene el que participa en una elección sin garantías es que va perder”.

Uno que aparece ahora llamando a “reflexión” es el fascista Freddy Guevara, vocero del partido ultraderechista Voluntad Popular, el de Leopoldo López, y uno de los principales responsables de la ola de violencia terrorista de los meses pasados. Según Guevara, “Tenemos que pasar a un proceso de revisión profunda de toda la estrategia opositora y de la Unidad para reunificarnos como sociedad democrática y enfrentar juntos a esta amenaza totalitaria y criminal que pretende secuestrar a los venezolanos solamente por sus negocios”.

El estado de división opositora fue descrito hace un par de días claramente por el prominente vocero del partido derechista Acción Democrática, Henry Ramos Allup: “Ojalá estos llamados a la unidad, a fijar una sola opinión, se hubieran producido antes. La unidad no es de los dientes para afuera, tiene que ser una disposición con tu conducta y procedimiento, y sobre todo de buena fe. Hay algunos que han actuado pensando simplemente en su visión particular”.

Ramos Allup, por cierto, criticó públicamente las palabras de Luis Almagro, a quien señaló negativamente por querer dictar líneas a la oposición venezolana. Por otro lado, se publicó una carta de la entente extremista “Soy Venezuela” a Luis Almagro, firmada por Antonio Ledezma María Corina Machado y Diego Arria, que ostenta el inconfundible título “Solidarios con el uruguayo más venezolano”, en el que felicitan al secretario general de la OEA por sus declaraciones sobre el reciente proceso electoral de Venezuela y donde se dice, entre otras cosas en el mismo sentido, que “los venezolanos a quienes nos anima lograr el rescate de la libertad manifestamos nuestro agradecimiento al Secretario General Almagro y nuestro reconocimiento y admiración por sus acciones y posiciones claras, firmes y solidarias con el pueblo venezolano.

Almagro se ha convertido en el más grande defensor de la Constitución de las Américas representada por la Carta Democrática Interamericana”.

Así de complicadas andan las cosas en la oposición venezolana después de su derrota del 15-O. Ciertamente están aturdidos, pero no liquidados, Tal como dijimos en un Análisis previo a las elecciones (13/10/2017): “Decir que el domingo no se acaba el mundo es quedarse corto. En realidad, no se acaba ni comienza nada ese día, solo continúa la misma confrontación histórica, en nuevas condiciones en cuanto a la correlación de fuerzas en el terreno de esta guerra prolongada. Seguiremos viviendo la feroz lucha por el poder que se libra en Venezuela y en el mundo”. Hay que estar preparados para las nuevas batallas que se avecinan.

Análisis de las elecciones regionales en Venezuela 2017

por Dario Azzellini

Venezuela – El chavismo gana 18 de los 23 gobiernos regionales, la oposición 5. El PSUV y los partidos aliados gobernantes ganaron en los estados de Amazonas, Apure, Aragua, Barinas, Bolívar, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro, Falcón, Guárico, Lara, Miranda, Monagas, Sucre, Trujillo, Yaracuy y Vargas.

La alianza opositora MUD ganó 5 estados: el partido Acción Democrática (AD) ganó Anzoátegui, Mérida, Nueva Esparta y Táchira; Primero Justicia ganó el estado fronterizo petrolero estratégico Zulia en el noroeste. Si bien los resultados de 22 estados se anunciaron unas horas después de que cerraron las urnas, hubo recuento de los votos en Bolívar debido al pequeño margen entre el ganador Justo Noguera Petri de la coalición de las fuerzas gubernamentales y el candidato opositor Andrés Velásquez. Petri finalmente ganó con 276,655 votos, mientras que el candidato a MUD obtuvo 275,184 votos.

Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), la participación electoral fue del 61.14% de los 18 millones del patrón electoral de Venezuela, la segunda participación electoral más alta en elecciones regionales después del 65.45% de participación en 2008. El PSUV y sus aliados ganaron el 54% del voto total a nivel nacional, marcando una recuperación importante desde su gran derrota en las elecciones parlamentarias de 2015 cuando ganaron solo el
40.8% de los votos. La coalición de oposición de derecha MUD ganó el 45% de los votos.

En las elecciones a la Asamblea Nacional del 2015, la participación había sido del 75%. Si bien el PSUV pudo mantener más o menos a su electorado en números absolutos, la oposición perdió 2.2 millones de votos en
comparación con el 2015.

En las elecciones regionales de 2012, los partidos del gobierno ganaron 20 de las 23 regiones. Pero la mayoría de los medios y de las encuestas esperaban una derrota mucha más amplia que solamente perder 5 estados. La crisis económica desde 2014, las violentas protestas de la oposición que causaron 140 muertes, la presión de EEUU y el boicot económico y financiero internacional de Venezuela, la alta inflación, la escasez de alimentos, medicinas y otros bienes básicos (debido a especulaciones, contrabando, altos precios, boicot, pero también a la corrupción, la mala gestión del gobierno y el fracaso en las políticas económicas y financieras) habían reducido significativamente el apoyo popular al gobierno y algunos sectores políticos y políticos chavistas habían retirado su apoyo al gobierno de Maduro, mientras que el descontento era generalizado. Pero las encuestas que pronosticaban la victoria de la oposición en casi todos los estados hace seis meses han estado cambiando ápidamente hacia una victoria chavista en los últimos 2-3 meses.

¿Qué pasó?

– Primero es importante afirmar que no hay evidencia de fraude, como afirman algunos políticos opositores y como sugieren muchos medios internacionales y políticos. Venezuela tiene un sistema de votación electrónico y las boletas también se imprimen para que pueda haber un recuento manual. El correcto funcionamiento de las máquinas electorales fue verificado y aprobado también por los representantes de la oposición antes de las elecciones. El sistema electoral solicita una auditoría manual del 54,4% de los votos, sin embargo, el presidente Maduro pidió al CNE que realice una “auditoría del 100%” de todas las boletas en papel de la votación del domingo. Los observadores internacionales que estuvieron presentes durante las elecciones confirmaron que no hubo evidencia de fraude ni siquiera de la posibilidad de fraude.

– La estrategia de la oposición de difundir violencia y terror en las calles alienó a una buena parte de su propio electorado. Sobre todo porque las barricadas y la violencia se concentraban en sus mismos bastiones y zonas residenciales. Vecindades enteras fueron literalmente tomadas como rehenes por grupos violentos que hicieron imposible que los habitantes vivieran una vida normal. Y cuanto más duraron las protestas violentas, más el control pasó a bandas criminales y grupos que obligaron a las personas a pagar cuando querían cruzar a las barricadas para ir a trabajar o a comprar. Y en fin la estrategia no mostró el resultado esperado de derribar al gobierno de Maduro.

– La oposición está dividida. Las facciones radicales de la oposición no estuvieron de acuerdo con la participación en las elecciones regionales y llamaron a un boicot.

– Las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) del 30 de julio, con una participación de más de ocho millones de personas, llevaron la paz y – después de años de parálisis, desesperación y actuación defensiva – las bases chavistas volvieron a la ofensiva. La oposición pidió un boicot a las elecciones al ANC, dijo que hubo un fraude masivo, que la participación fue mucho más baja de lo que anunció el gobierno, y no reconoció los resultados. Sin embargo, parece que la misma oposición sabe que la participación fue tan alta como fue declarada por el gobierno: después de las elecciones del ANC, detuvieron de inmediato la movilización violenta para derrocar al gobierno y la mayoría de la oposición aceptó participar en las elecciones regionales. Algo que no hubieran hecho si realmente hubieran creído que el gobierno perdió casi todo el apoyo y su deposición era solo cuestión de días o semanas.

– Las elecciones a la ANC resultaron ser una buena idea, incluso si creo que la forma en que sucedieron no fue tan buena: el debate público no fue lo suficientemente amplio, la máquina electoral del PSUV impuso a los candidatos del partido y no dejó mucho espacio para candidatos radicales y de movimiento del chavismo. Sin embargo, las elecciones ANC revitalizaron el chavismo de base que se había paralizado en los últimos años para no provocar una confrontación violenta con la movilización de la oposición.

Con el llamado a elecciones ANC y desde entonces movimientos, bases y diferentes sectores (barrios, mujeres / feministas, comunas, campesinos, trabajadores, ecologistas, etc.) comenzaron nuevamente a reunirse, debatir, movilizar, presionar con y alrededor del ANC. El sentimiento generalizado de desesperación, de no poder hacer nada, la sensación de tener que esconder la identidad chavista, se desvaneció. La ANC hizo también que regresaran a las filas del chavismo muchos chavistas de base que habían dejado de apoyar al chavismo de gobierno en el pasado. Tengo varios activistas con ese perfil como amigos de FB, por ejemplo, trabajadores de la industrias básicas de Bolívar, que habían dado la espalda al chavismo gubernamental debido a la corrupción y la falta de transformación en las industrias básicas y los cuales de repente comenzaron a movilizarse para la ANC.

Sin embargo, el resultado también es problemático para el gobierno. Haber perdido al Zulia, a Táchira y Mérida lo ponen en una situación difícil. Los 3 estados del noroeste, en la fortera con Colombia, son la puerta de entrada para el paramilitarismo y el principal corredor para el contrabando y la extracción de alimentos y gasolina subsidiados por Venezuela. Los 3 estados son también la base de una posible estrategia de “media luna” formulada por algunos sectores de la oposición en el pasado: seguir una estrategia secesionista y declarar un gobierno paralelo. Zulia también es la región con gran parte de la extracción petrolera. Después de haber perdido la opción de ganar fácilmente a través de las elecciones, la oposición también estará menos inclinada a negociar con el gobierno y tratará de movilizar más apoyo internacional para el estrangulamiento económico y financiero y el aislamiento internacional de Venezuela. Es muy probable que Estados Unidos, Canadá, la UE y los gobiernos de derecha en América Latina sigan y apoyen estos llamamientos de los sectores de la oposición de extrema derecha en Venezuela. 

A pesar de importantes victorias en algunos estados clave, la alianza opositora MUD se negó a reconocer los resultados electorales, pero acepta sus propias victorias, y acusa al gobierno de fraude. El líder de la campaña de MUD, Gerardo Blyde, rechazó el resultado y dijo que era “no confiable”. Acusó al gobierno de haber provocado la derrota de la oposición criticando que el CNE haya reubicado 334 centros de votación, principalmente en áreas de oposición (habían sido afectados por actos violentos durante las elecciones a la ANC) y criticó que algunos candidatos retirados de la oposición todavía estaban en las boletas electorales. Las acusaciones son ridículas, la reubicación se anunció hace semanas y se realizó por una buena razón. Además, en muchos casos se instaló transporte para llevar a los votantes a nuevos sitios electorales, y el transporte urbano fue gratis.

Muchas personas de barrios pobres han tenido que cubrir kilómetros sin transporte organizado en todas las elecciones pasadas y votaron. La oposición nunca se quejó de eso. El hecho de que algunos candidatos de la oposición todavía aparecieran en las boletas se debió simplemente al hecho de que no respetaron la fecha límite para retirarse oficialmente. No es ni responsabilidad del CNE, ni está capacitado legalmente para hacerlo, de seguir las primarias de la oposición y retirar de la postulación electoral a los candidatos que perdieron las primarias. Además el efecto fue mínimo. 

Algunos candidatos de la oposición también admitieron su derrota. Ese es el caso de Henri Falcón, ex gobernador de Lara, quien perdió por un margen de 17 puntos frente a Carmen Meléndez del PSUV. El candidato de la oposición en Carabobo también reconoció su derrota. El ex gobernador opositor de Delta Amacuro, que no volvió a postularse, culpó a la oposición, a sus divisiones y a la decisión de quién nominar como candidato, como causa de la derrota electoral en estado. Y el líder AD, Ramos Allup, una figura central en la alianza opositora, especialmente ahora que su partido tiene 4 de los 5 gobernadores opositores, llamó a Luis Almagro, el agresivo secretario general de derecha de la Organización de los Estados Americanos (OEA) a dejar de dar asesoría externa a la oposición venezolana.

El resultado es una gran victoria para el chavismo y lo pone, después de haber estado 3 años contra a pared, en una posición de fortaleza. El gobierno ahora debe enfrentar con urgencia la situación económica y financiera, combatir la corrupción de manera efectiva, democratizar el PSUV y volver a la política participativa que marcó la era de Chávez, fortalecer nuevamente las comunas, los consejos comunales y volver a apoyar el control obrero y la autogestión. La crisis económica y política habían empujado al gobierno a reducir la participación y confiar en la centralización, las decisiones desde arriba y la apertura al capital transnacional. Si el gobierno no hace eso, parece improbable que puedan repetir su victoria en las elecciones presidenciales de 2018.

La vitalidad del Chavismo

por Atilio Boron

Página 12, 16oct2017.- Pasada la medianoche del domingo la edición digital del diario Clarín (Buenos Aires) no decía una palabra sobre el resultado de las elecciones venezolanas. Su colega La Nación, en cambio, titulaba de la siguiente manera lo ocurrido en Venezuela: “Rotunda victoria del chavismo en las regionales, resultados que la oposición no acepta”. En un caso ninguneo absoluto de la noticia: el acontecimiento no existió; en el otro, manipulación de la noticia, porque el énfasis está puesto en el hecho de que, como era previsible, la oposición no aceptaba su derrota. El Nuevo Heraldo (Miami) es más cauteloso, y titula así: “Chavismo gana 17 de 23 gobernaciones; oposición venezolana denuncia posibilidad de fraude en elecciones.” Lo que se da como un hecho para La Nación pasa a ser una posibilidad de fraude para el periódico de Miami. El Nacional de Caracas también destacaba las 5 gobernaciones obtenidas por la MUD frente a las 17 del PSUV. Al terminar Al terminar de escribir estas notas aún no se había definido la situación del estado Bolívar, que de ningún modo podría alterar el paisaje electoral. En la Argentina casi todos los programas informativos de la mañana de hoy, lunes, oficialistas declarados o vergonzantes, sólo hablaban del fraude. Para fundamentar tan grave acusación entrevistaban a irreprochables informantes, todos ellos férreos opositores al gobierno bolivariano que decían, sin aportar una sola prueba, que las elecciones habían sido fraudulentas. Repito: para esos pseudo-periodistas -en realidad pérfidos agentes de propaganda de la derecha- los dichos de los rabiosos perdedores de ayer son evidencias más que suficientes para desechar el veredicto de las urnas.

Es obvio que el resultado registrado del domingo en Venezuela es un duro golpe para la derecha, no sólo de ese país sino de toda América Latina. Un revés para los planes golpistas y destituyentes obsesionados por derrocar a Nicolás Maduro y, de esa forma, apoderarse del petróleo venezolano que es lo único que le interesa a Washington. Ese resultado es, asimismo, un caso excepcional en donde un gobierno atacado con saña desde el exterior: guerra económica, ofensiva mediática, agresión diplomática (la OEA, gobiernos europeos, etcétera), amenazas de intervención del gobierno de Estados Unidos (declaraciones de Donald Trump, Rex Tillerson, Mike Pompeo, y otros personajes menores) y que provoca indecibles sufrimientos a la población logra prevalecer en las urnas. No recuerdo otro semejante en donde ante esta perversa constelación de factores desestabilizadores un gobierno haya salido triunfante en las urnas con una mayoría absoluta de votos, en torno al 54 por ciento. Una proeza similar la concretó Salvador Allende. Enfrentado a un ataque muy pertinaz aunque no tanto como el infligido a Venezuela, obtuvo un gran resultado en las elecciones de diputados de Marzo de 1973 al alzarse con el 44.2 % de los votos, impidiendo que la oposición de derecha alcanzara los dos tercios necesarios en el Senado para destituir al presidente chileno. Aún así, está lejos del guarismo obtenido por el chavismo. Y Winston Churchill perdió las elecciones convocadas con la finalización de la Segunda Guerra Mundial a manos del laborista Clement Attlee: 49.7 % contra 36.2 % de Churchill. Las penurias de una guerra, declarada o no, afectan negativamente a los partidos gobernantes y Churchill lo sufrió en carne propia, todo lo cual realza aún más la notable victoria obtenida por el chavismo en las elecciones regionales del día de ayer.

Por supuesto, como era previsible, la derecha habla de un fraude: ¿habrá habido tal cosa en el Zulia, en Táchira, en Mérida, en Nueva Esparta y Anzoátegui, donde triunfó la oposición? O sea, donde esta triunfó no hubo fraude sino un límpida consulta ciudadana; donde perdió, hubo fraude. Un disparate. Aquellos son estados muy importantes, y curiosamente el gobierno del “dictador” Nicolás Maduro aceptó el revés electoral sin chistar. El rechazo de la derecha y sus aliados fuera de Venezuela ante las reiteradas derrotas sufridas a manos del chavismo es una práctica viciosa que se arrastra desde que Hugo Chávez triunfara en los comicios presidenciales de Diciembre de 1998. Como es bien sabido, las relaciones entre la derecha y la democracia siempre han sido tirantes. Su historia es la historia de un matrimonio mal avenido que da pie a “una relación infeliz.” La primera acepta a la segunda sólo cuando la favorece, cosa que no ocurre con la izquierda que invariablemente aceptó el veredicto negativo de las urnas, como lo demuestra la historia venezolana en estos últimos 18 años. La victoria roja en el crucial estado de Miranda, arrebatado a Henrique Capriles, es todo un símbolo de la vitalidad del chavismo pese a las enormes dificultades que venezolanas y venezolanos enfrentan en la vida cotidiana como producto principal, si bien no exclusivo, de la fenomenal agresión externa. Por el tamaño de su electorado Miranda es el segundo distrito del país. Pero el chavismo también triunfó en Lara, Carabobo y Aragua, que son los tres que le siguen por la dimensión de su cuerpo electoral. Pero la derrota del oficialismo en la llamada “media luna”: Zulia, Táchira y Mérida, estados fronterizos con Colombia, es preocupante y no puede ser medida tan sólo en términos electorales. Allí anidan sectores animados por un fuerte espíritu secesionista que, si las condiciones internas llegaran a deteriorarse, podrían convertirse en una crucial cabeza de playa para facilitar alguna intervención foránea en Venezuela.

A pesar del sabotaje al proceso electoral y las denuncias anticipadas de fraude, lanzadas con el objeto de desalentar la participación popular en el comicio, el 61.14 % que acudió a las urnas –algo más de diez millones de ciudadanos- se ubica por encima del promedio histórico para este tipo de elecciones estaduales y constituyen motivo de envidia de más de un país cuyas credenciales democráticas jamás son puestas en cuestión por la ideología dominante. Por ejemplo, Chile, en donde en las últimas elecciones presidenciales participó, en el balotaje entre Michelle Bachelet y Evelyn Matthei, apenas el 41.9 del padrón electoral. Pese a esto la canalla mediática no cesa de caracterizar al gobierno bolivariano como una “dictadura”. Muy extraña, como lo recordaba Eduardo Galeano: con elecciones cada año -22 con las que se celebraron el día de ayer- ¬y aceptando las derrotas cuando se produjeran. Sin duda, un duro rompecabezas para los politólogos y publicistas del establishment que tienen que vérselas con una rarísima “dictadura” adicta a las elecciones. Para resumir: el chavismo, que antes contaba con 20 gobernaciones pierde tres y retiene 17. Pero la recuperación de Miranda y Lara tiene un significado político muy especial porque se reconquistan dos baluartes desde los cuales la derecha planeaba relanzar sus aspiraciones presidenciales.

Lo que se viene no parece difícil de discernir. Desesperada por su frustración electoral un sector de la derecha, acicateada por sus amos estadounidenses, anuncia su voluntad de largarse por tercera vez a “calentar las calles” y apostar a la violencia criminal como forma de acabar con el chavismo. Cosa que habrían hecho de todas maneras porque un triunfo como el que se les escapó de las manos y que anhelaban con tanta (infundada) esperanza los habría envalentonado para “ir por más” y exigir la renuncia de Maduro y un llamado anticipado a elecciones presidenciales. O sea, desconocimiento de las elecciones cualesquiera fuesen sus resultados. Como perdieron su debilísimo espesor democrático se habrá licuado por completo y –ojalá me equivoque- seguramente veremos el súbito resurgimiento de la ola terrorista que asoló el país durante más de tres meses. En tal caso, será responsabilidad indelegable del gobierno garantizar el orden público aislando a los sectores terroristas y evitando que, con sus desmanes y su “intransigencia”, se pongan a la cabeza de la oposición. Pero para que tal cosa no ocurra será necesario no sólo impedir con energía la irrupción de la violencia sino también fortalecer los canales de diálogo con las fuerzas políticas que apostaron a la institucionalidad democrática y que conquistaron el gobierno en cinco estados. Venezuela no puede volver a transitar por la pesadilla padecida entre Abril y Julio del corriente año. Su pueblo no merece la reiteración de tamaño castigo y la revolución bolivariana no debe volver a transitar al borde del abismo como ocurriera durante aquellos aciagos meses. En suma: una importante victoria del chavismo, logros significativos de la oposición en algunos estados de gran importancia económica y geopolícia, y la esperanza de que, esta vez, se evite la recaída en el espiral de la violencia política persistentemente promovido por la derecha, con el impulso que le ofrece la Casa Blanca y la complicidad de las oligarquías mediáticas que desinforman y des-educan a las poblaciones de Nuestra América.

Rondón salvó la patria

por Julio Escalona

Aún retumba en mi alma el grito de Bolívar un 25 de julio de 1819 en la batalla de Pantano de Vargas: “Rondón, salve Ud. la patria” y también retumba el de Presidente Chávez: “tenemos patria”, y ahí está Rondón, el pueblo, que continuará, sonriente, firme, decidiendo batallas, como lo hizo el 15-O.

El pueblo superó la guerra de precios, la guerra mediática, incluso el hambre, falta de medicinas, problemas en hospitales y supo levantarse para vencer. El presidente Maduro ha tenido una actitud de acción y orientación. Presidente de verdad.

Hay que publicar la lista de los empresarios que recibieron dólares preferenciales para realizar importaciones y luego los colocaron al precio del dólar criminal. De funcionarios que presumiblemente importaron alimentos y desde los barcos fluyeron a canales privados desde donde salieron hacia el bachaqueo corporativo, el contrabando, la especulación, el acaparamiento.

Creo que quienes han conducido, antes y ahora la industria, la agricultura, la educación, la salud y áreas determinantes de la situación de los venezolanos, deben rendir cuentas ante la ANC para responder por reclamos que hace la población por deterioros en esos campos y también el cadivismo, los planes de producción de 2016 y sus resultados en 2017, que determinan que haya personas recogiendo alimentos en la basura y otros hechos que denotan deterioro en las condiciones de vida del pueblo. La población entiende, creo, que esto tiene que ver con la guerra económica, el burocratismo y la corrupción. Rondón, merece una explicación.

Hay gente sufriendo, niñas y niños, madres, etc. Es inevitable que la guerra económica haya provocado estos efectos, pero gente que va a hospitales, centros educativos y otras oficinas, se siente maltratada y no observa que altos
funcionarios lleven una vida modesta y que estén dispuestos a compartir los sufrimientos de Rondón. Rondón no es sólo el pueblo chavista, es igualmente el pueblo no chavista, también nuestro hermano y/o hermana. Sin embargo, sin vacilar, Rondón ha salvado la patria y la seguirá salvando, pero también puede venir contra burócratas, corruptos y traidores.

Las asambleas de ciudadanos deben constituirse por toda la patria y pedir derechos de palabras ante la ANC, para presentar conclusiones que tienen carácter vinculante.

15-O: no mejora nada el enfermo

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Miércoles 18 de octubre de 2017

15-O: no mejora nada el enfermo

La oposición está sufriendo los vientos tormentosos de la derrota. En medio de balbuceos e incoherencia, tratan de asignar su descalabro a razones varias, entre las cuales ocupan acaso lugar absolutamente secundarios sus propios errores. Rápidamente muestran una vez más el espectáculo de su inconsistencia para mayor estupefacción de sus desolados seguidores. Ahora se mueven sin transición desde la matriz de fraude en los escrutinios a la de las trampas en el proceso anterior a la emisión de los votos. Ante la rápida y hábil respuesta del presidente Maduro, quien jugó posición adelantada llamando él mismo a la verificación total, 100%, de los comprobantes físicos de los votos y su comparación con las actas, no han tenido más remedio que desdecirse en un pestañeo.

No solo se ha dado el reconocimiento de la derrota de candidatos perdedores, como Alejandro Feo La Cruz y Henry Falcón, sino que además voceros y gobernadores electos han asomado la posibilidad de juramentarse ante la Constituyente, en lo que estarán hoy los chavistas electos. Hasta el insufrible extremista Freddy Guevara ha dicho que “La trampa no está en las actas -las tenemos-. La trampa ocurre antes, y es un proceso más sofisticado que requiere auditoría internacional” ¡Hablando de trampas los campeones de la trampa!

En fin, dejemos a esta gente en su laberinto y volvamos los ojos hacia nosotros mismos. Hemos dicho, y lo mantenemos, que esta ha sido una victoria revolucionaria magnífica, admirable. Ahora bien, los fenómenos sociales son un mar de complejidades y contradicciones, como bien se sabe. Desde el punto de vista cualitativo, se trata de una victoria épica, heroica, alcanzada en feroz lucha no contra los papanatas de la MUD, sino contra el Imperio más poderoso de la Historia desde todos los puntos de vista imaginables. La muestra de perseverancia, inteligencia, astucia y habilidad política extrema del presidente Maduro y de la dirección revolucionaria ha sido de antología. Igualmente el espíritu combativo de resistencia del pueblo chavista. La Revolución Bolivariana luce fortalecida y encaminada a nuevas victorias en los tiempos inmediatos. Sin embargo, el análisis cuantitativo relativiza la victoria y nos alerta sobre el destino de este proceso en el mediano plazo. Y nos vamos de explicación.

Ayer, en conversaciones con camaradas chavistas, expresamos una idea que se nos antoja irrebatible. Después del terrible resultado de la elección parlamentaria de 2015, dijimos que, en realidad, la oposición no había ganado, más bien el chavismo había perdido. Era eso lo que inferíamos del análisis cuantitativo. Mientras la oposición mantuvo su votación muy cercana a la que obtuvo en 2013, es decir no creció para nada, el chavismo decreció en dos millones de votos y fue eso lo que hizo posible el triunfo opositor. En las regionales del domingo se produjo un fenómeno parecido, pero en sentido contrario: el chavismo no ganó, perdió la oposición, si nos atenemos solo a lo cuantitativo (que siempre encierra, hay que decirlo, aspectos cualitativos no necesariamente visibles para el observador desprevenido). El chavismo alcanzó una votación bastante similar a la de 2015, sin mostrar crecimiento, más bien disminuyó el caudal logrado en la elección de la Constituyente. La derecha, por su lado, vio mermar sus votos en aproximadamente dos millones y medio de votos con relación a las mencionadas elecciones parlamentarias.

Este es un dato interesante y para nada despreciable. El chavismo es una fortaleza considerable, una vanguardia combativa, leal, consciente, lo mejor que tenemos, pero está estancado, no crece en el favor popular desde hace algunos años. El hecho de que solo 3 de cada 10 venezolanos (lo dicen las elecciones y los estudios de opinión) se identifique sólidamente con la expresión política de esa vanguardia encierra un peligro estratégico para la Revolución. Ese es el primer aspecto cualitativo que deducimos del análisis cuantitativo. Este estancamiento tiene razones que señalamos en el Análisis de ayer, en el que abordamos ya este asunto que hemos extendido hasta hoy, dado que la mayoría de los chavistas con los que hemos interactuado parecen estar solo preocupados por la victoria opositora en el bloque fronterizo occidental: “… no es que ahora vamos a sentirnos boyantes y olvidar tantas cosas que tenemos que criticar y combatir, como ha venido señalando el presidente Maduro: el sectarismo, el burocratismo, la ineficiencia, y nosotros agregamos: el discurso plano, dogmático, repetitivo”.

En ese sentido, el dirigente socialista Diosdado Cabello, siempre tan agudo, señaló que, a pesar de la victoria del domingo, el PSUV debe revisarse “porque pudimos haber ganado mejor, vamos a escuchar al pueblo”. Esto es algo digno de destacar: mientras un triunfador se autocritica, los perdedores andan buscando culpar a otros de su barranco, obviando la multitud de sus errores políticos que los ha llevado a despilfarrar su triunfo coyuntural de 2015. Y lo peor para ellos es que no parecen escarmentar, ya andan pidiendo auxilio, una vez más, a sus padrinos extranjeros ante la contundencia de su derrota. Parafraseando una vez más a nuestro dilecto amigo Perucho Conde: no mejora nada el enfermo. Bien, allá ellos. En cuanto a nosotros, ojalá nos vayamos dando cuenta de cuánto tenemos que mejorar.

Victoria cultural

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Martes 17 de octubre de 2017

Victoria cultural

Nada de lo hecho por la derecha criolla e internacional, después de su resonante derrota del domingo, puede sorprender a nadie. Lo que pasó en las regionales es, por supuesto, sumamente importante, tanto desde el punto de vista objetivo como desde el subjetivo, pero no acaba, todos lo sabemos, con la intensa lucha de clases mundial y nacional. Así que no vale la pena abundar en detalles en cuanto a las reacciones y declaraciones de los voceros del imperialismo, sus aliados y sus cipayos. Ellos siguen en lo mismo, ahora con el acicate del resentimiento. No es para menos, el chavismo los volvió a joder. Así que mejor nos ocupamos de otros aspectos vinculados a lo del 15-O.

La victoria del chavismo es política, claro está, pero sobre todo es cultural. Se impusieron sobre todo las ideas de Chávez. Una de ellas, de las más empotradas en el alma nacional, es la noción de Patria. El pueblo ha dado una lección a los traidores que andan vendiendo la Patria al mejor postor ¡Qué poco nos conocen estos burgueses redomados!

Olvidan todo el tiempo que esta es la Patria de Bolívar, que el pueblo venezolano, el mayoritario, ha visto reforzado su compromiso de independencia por lo que Chávez nos dejo como propósito, encabezando el Plan de la Patria. Pero ellos insisten en su error, buscando padrinos y muletas allende nuestras fronteras. Ayer el dirigente socialista Jorge Rodríguez, en su excelente rueda de prensa, daba las gracias por esta victoria a Trump, a Rajoy, a Almagro y a todos quienes mantienen el coro agresor desde el extranjero. Nosotros nos unimos a este irónico agradecimiento.

Así pues, el domingo triunfó el espíritu patriótico del pueblo, de nuevo despierto después de la pesadilla de diciembre de 2015, cuando actuó confundido por las manipulaciones y aturdido por los problemas. Ahora, ante el cúmulo de amenazas y sanciones del imperialismo y sus aliados, se ha levantado con dignidad y patriotismo.

También hubo una victoria de la paz, otro concepto embutido en el alma popular por el mensaje de Chávez. Ha quedado en evidencia la gravedad del error cometido por la derecha con su plan de las guarimbas terroristas. Nuestra victoria del domingo también comenzó con la derrota sufrida por la burguesía en las calles en el primer semestre de 2017, incluyendo el mes de julio, que se cerró con la estupenda jornada electoral constituyente del 30-J.

Estos canallas ni siquiera han tenido la decencia de pedirle excusas a nadie por tanta muerte y tanto dolor inútiles. El pueblo, incluido buena parte de su sector opositor, les ha pasado la dura factura. Igual que con la elección de los constituyentes, ha triunfado la paz, profunda idea chavista mantenida en alto y con insistencia por el presidente Maduro.

Ha ganado también el domingo la idea chavista de la inclusión. El gran esfuerzo mostrado por Maduro y el Gobierno Bolivariano por mantener, contra viento y marea, la vocación social de la Revolución, promoviendo soluciones puntuales al problema alimentario, y la continuidad de las políticas de vivienda, salud, educación y apoyo directo al pueblo en diversos frentes, ha dado sus frutos. El pueblo ha comparado entre quién hace y quién no hace, quién es positivo y quién negativo, quién construye y quién destruye.

La victoria chavista, por otro lado, ha profundizado la desolación que cunde en las filas opositoras. En este momento, el chavismo se ve inmenso, exultante, poderoso. El golpe subjetivo dado a la derecha es noble y, una vez pasada la resaca y el lamentable espectáculo de la vana intención de reconocer su derrota, tendrá que recoger los añicos de su ineptitud y han de venir recomposiciones diversas. Ya Henry Falcón se ha deslindado del desafinado canto de fraude y ha reconocido, sin cortapisas, el triunfo de Carmen Meléndez: “Responsablemente yo digo, nosotros perdimos, así de sencillo, y eso hay que aceptarlo porque también hay que tener gallardía para reconocer en la verdad, la adversidad”. Ellos insistirán, nadie lo dude, pero hoy se ven desorientados, como fantasmas perdidos en su propia oscuridad. Algunos han tenido el tupé de convocar a su gente a la calle. La respuesta será nula, pocos los respetan, muy pocos los quieren.

Nosotros no vamos a morigerar, en modo alguno, la dimensión de nuestra victoria, ha sido magnífica, como dijimos ayer. Pero -¡nunca falta un bendito pero!- no todo es positivo en el resultado. No solo por las bajas que tuvimos en los importantes estados fronterizos de Zulia y Táchira, escoltados por Mérida, además de la cuña en Anzoátegui y nuestra significativa derrota en Nueva Esparta. También hay que analizar con frialdad los números.

Es verdad que en el voto nacional obtuvimos una mayoría del 52 por ciento. Pero si tomamos en cuenta que la abstención rondó el 40%, concluimos en que por nosotros votó alrededor del 30% del patrón electoral. Esa es la cifra del llamado “chavismo duro”, el que nos acompaña contra viento y marea. Sacamos más de dos millones de votos menos que el 30 de julio. La oposición bajó aun más con respecto a su última votación creíble, alrededor de 7 millones de votos en 2015. También se pronunció el voto duro opositor, cerca de 5 millones. Su voto blando (o el voto chavista vulnerable que se corrió hacia ellos en 2015) se abstuvo en su mayoría.

Todas estas cifras significan que sigue habiendo un amplio sector de la población (7 de cada 10) que no está apoyando a la Revolución (algo parecido, y aun peor, le pasa a la MUD). Por lo tanto, no es que ahora vamos a sentirnos boyantes y olvidar tantas cosas que tenemos que criticar y combatir, como ha venido señalando el presidente Maduro: el sectarismo, el burocratismo, la ineficiencia, y nosotros gregamos: el discurso plano, dogmático, repetitivo. En fin, celebremos sin exagerar, ahora es que nos falta remar para llegar a puerto seguro.

Venezuela: Victoria magnífica

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Lunes 16 de octubre de 2017

Victoria magnífica

En cualquier circunstancia, la victoria chavista de ayer podría calificarse como muy buena. En la situación de hoy, hay que definirla como magnífica, admirable. Nosotros confesamos que no imaginamos que pudiera ser de esa dimensión, una vez más el pueblo nos da una lección.

Ahora bien, sin querer pecar de aguafiestas, recordemos cosas que escribimos en el Análisis del pasado viernes: “… tampoco el chavismo debería interpretar erróneamente un posible escenario de victoria. Si se alzase con la mayoría de las gobernaciones, será en buena parte debido a los desatinos de la derecha, que los trae a estos comicios divididos y con la moral baja. Mas los graves problemas del país, que podrían servir de justificación a nuevas conspiraciones, siguen allí… Si acaso ganamos, no es para que salgamos únicamente a dar brincos de alegría. Sería más que todo un gran compromiso con un pueblo que nos habría dado una nueva muestra de confianza, pero, como hemos dicho, tanto va el cántaro al agua…”.

Tomar el toro por los cachos y enfrentar con eficiencia los problemas es un deber moral que el Gobierno Bolivariano asume hoy con el pueblo, y para ello necesitará la ayuda de todos, incluida, en lugar destacado, la Asamblea Nacional Constituyente.

La reacción de la derecha estaba claramente prevista, ellos mismos se encargaron de exponer diáfanamente sus planes. Esto también los asomamos en el Análisis arriba mencionado: “… la derecha está preparando sus baterías para el caso de que pierda y ya anuncia, de diversas maneras, el desconocimiento de un resultado tal. Por cierto que el amo le sigue la corriente y se involucra en el “Plan B”: ‘Estados Unidos está preocupado por una serie de acciones del Consejo Nacional Electoral de Venezuela que ponen en cuestión la legitimidad del proceso electoral’, afirmó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, y además: ‘Pedimos al Gobierno venezolano que celebre elecciones libres y justas. Sabemos, con gran preocupación, que no permitirá observadores electorales internacionales independientes y le pedimos que permita a observadores nacionales independientes vigilar completamente las elecciones y el recuento de sus resultados’”.

La perspectiva es que el enemigo redoble la presión internacional, aunque ahora la tendrá más difícil, sobre todo porque en lo inmediato la derecha del patio no parece tener las herramientas para generar un conflicto callejero contra el “fraude” que seguirá denunciando. Sin gente en la calle, es poco lo que la derecha internacional puede hacer, más allá de seguir tendiendo la alfombra de las matrices a la espera de mejores tiempos para sus pupilos. No obstante, el plan de desconocimiento seguirá adelante, tal como lo avizora uno de los principales voceros mediáticos de la oposición venezolana, Luis Vicente León: “La posibilidad de reconocimiento de resultados por parte de la MUD, de la comunidad internacional y del venezolano común es muy baja”.

Uno que está claro en cuanto a lo que se viene es el intelectual argentino Carlos Aznárez: “Esto no es un milagro, sino que es la mejor demostración de conciencia cívica e ideología revolucionaria que posee el pueblo de Chávez y de Maduro… Derrotada nuevamente en el ámbito local, ahora a la oposición sólo le queda recostarse en la agresión internacional que se seguirá gestando, sin duda, con Estados Unidos como ariete fundamental… A festejar entonces, en Venezuela y en la Patria Grande, pero a no bajar la guardia ni un tantito así, como diría el Che. Ya que el enemigo que se enfrenta es el mismo del que ya nos advirtieran Martí, Bolívar, Fidel y Chávez”.

Nosotros coincidimos previamente con Aznárez en el mismo Análisis ya citado: “Seguiremos viviendo la feroz lucha por el poder que se libra en Venezuela y en el mundo, así que disfrutemos hasta donde podamos la paz coyuntural que hemos alcanzado después de electa la Constituyente, sin creer que esto está listo, que hemos arribado al país de Jauja y nos espera un Edén de pacíficas andanzas. No importa cuál sea el resultado del 15-O, los ejércitos enfrentados han de alistarse para nuevas batallas, en circunstancias que aun no conocemos”.

No todo, en el resultado de ayer, es para celebrar. Una vez más coincidimos con Aznárez. El señaló, en su artículo de Barómetro Internacional escrito inmediatamente después de la magnífica victoria: “En esta ocasión, no es de extrañar que el Imperio trate de aprovechar la victoria de la oposición en los estados fronterizos, como Zulia, Táchira y Mérida, para imaginar allí una base de aterrizaje intervencionista”. Y nosotros, en el mismo Análisis del viernes 13: “Si la oposición gana, por ejemplo, en los estados fronterizos con Colombia, como Apure, Táchira y Zulia (y también, más aislado, Amazonas), aunque perdiera todo lo demás se constituiría en una amenaza aun peor de lo que es ahora, y el papel de Colombia como aliado del Imperio contra Venezuela cobraría nueva dimensión”.

Pues bien, la oposición se alzó con el triunfo en Zulia, Táchira y Mérida, conformando un espeso muro fronterizo con Colombia, pues Zulia y Táchira dominan esa frontera occidental, y Mérida colinda con ambos estados. Se trata de un bloque peligrosísimo para nosotros. En ese sentido, el Presidente expresó anoche, después de la victoria, que no permitirá gobernadores guarimberos, así que la cosa puede ponerse candela de nuevo en un futuro no necesariamente lejano.

Por otro lado, la Revolución también ha conformado su propia fortaleza geopolítica interna en el importante frente centro-occidental, con dominio en Miranda, Carabobo, Lara, Aragua, Falcón, Vargas, Yaracuy prolongándose al bloque llanero colindante con ese frente, conformado por Guárico, Barinas, Portuguesa, Apure, Cojedes, y Trujillo en los Andes. Y si se triunfara definitivamente en Bolívar, fronterizo con Guárico y Apure hacia occidente, y Monagas y Delta Amacuro por oriente, tendríamos un poderoso dique de contención a nuestro favor.

Habría que analizar otros aspectos importantísimos de lo ocurrido ayer, y reacciones y noticias que aún están por aparecer, pero dejémoslo hasta aquí por el día de hoy.

15 de octubre: la pelea por el tiempo

por Marco Teruggi – 15yultimo.com

El tiempo ha vuelto a estirarse como pantano. El cotidiano son los precios que suben, los sueldos más flacos, los antibióticos que no aparecen, los billetes que escasean, la liturgia de campaña demasiado idéntica a sí misma. Los días ya no están comprimidos, a punto de estallarnos en la cara.

La guerra ha retomado su ritmo de desgaste silencioso y omnipresente que nos envuelve. Se mostró desnuda en su asalto al poder entre abril y julio. Ahí estaban las tendencias en Twitter que marcaban focos armados, los municipios asediados durante días, los toques de queda. Era clara, y sus dirigentes, dentro de sus mentiras, también. Ya no lo es, y sin embargo es la misma, con cambio de ritmo, parada sobre lo más seguro ‒la economía y el imperio‒ mientras las tropas locales, en crisis, reorganizan su fuerza.

Debemos seguirle el rastro. Su táctica está en la alternancia de las formas, en la frontalidad seguida de la cobardía del que esconde la mano, en la negación de sí misma, hacernos creer que se fue. Nunca se va. Y este domingo tendrá una nueva batalla que reacomodará una parte del tablero: las elecciones a gobernadores.

*

Un voto de guerra, para retener poder político. Esa es una de las características del 15 de octubre. “Toda revolución es una forma de conquistar tiempo”, analiza Álvaro García Linera. Y en estos últimos años hemos visto cómo el tiempo, electoral/político/armado, ha sido foco de la batalla. La pregunta es: ¿ganar tiempo para qué? Para cuatro cosas:

1.- Impedir el avance de trincheras de la contrarrevolución

Podemos pensarlo en términos de posiciones. Cada gobernación sería un espacio que, en caso de ser ocupado por la derecha, se convertiría en un nuevo territorio desde donde intentarían avanzar. Funcionarían como las alcaldías y gobernaciones que entre abril y julio estaban bajo su dirección. Desde allí hubo apoyo logístico por debajo de la mesa y explícito a los grupos de choque, retiro de las fuerzas de seguridad locales, liberación del territorio para la escalada incendiaria.

Cada espacio institucional que consigan podría convertirse en esa plataforma. Seguramente de otra manera: las fases de violencia callejera no son iguales unas a otras, parten de líneas similares, luego aumentan en sus formas y métodos. Así lo muestran las comparaciones entre las jornadas de abril de 2013, febrero/abril 2014, abril/julio 2017. Y quienes dirigen los hilos, es decir Estados Unidos, saben que la sorpresa es un factor clave.

2.- Esperar que mejoren las condiciones internacionales

El conflicto venezolano es parte de la disputa geopolítica. Por un lado, Estados Unidos y sus alianzas subordinadas construyen escenarios diplomáticos, comunicacionales, militares y económicos, por el otro el chavismo juega sus cartas: relaciones con China, Rusia, países emergentes, petroleros, intentos de evitar la asfixia impuesta a través de la fuerza del dólar. En Venezuela se condensa una de las batallas del mundo.

El mapa de alianzas actual está ligado también a la peor correlación continental de los últimos años. No será eterno, el año que viene habrá elecciones en México, Colombia y Brasil, países que pueden reequilibrar la correlación. Pero es más que eso, la cuestión de las relaciones internacionales remite a la vieja pregunta: ¿puede desarrollarse una revolución en un solo país? “El tiempo se convierte en el núcleo del hecho revolucionario: tiempo para esperar que otros hagan lo mismo”, dice Linera.

3.- Estabilizar la economía

El tiempo se obtiene, entre otras cosas, con estabilidad económica. Es justamente ahí donde el pantano-retroceso se siente con fuerza. Son al menos tres años en este cuadro, con una agudización de los problemas: precios, dólar ilegal, medicinas, billetes, repuestos, higiene. Es también en ese punto donde se dificulta prever una mejora. Por la fuerza del ataque/bloqueo exterior y de los grandes empresarios, los precios internacionales del petróleo, por la corrupción que atacó áreas estratégicas, por las señales contradictorias de hacia dónde ir para resistir y avanzar, el poco impacto de las medidas tomadas en la cotidianidad.

La economía no solamente golpea los bolsillos populares sino también las subjetividades. Podemos preguntarnos qué efectos causa en las consciencias, los sentidos comunes, una economía que amplía sus áreas de microcorrupción, ganancias extraordinarias ilegales, reventas en el mercado negro de medicamentos, billetes, comida, negocios a costa de las demandas cada vez más urgentes de los sectores populares. La derecha ha ganado posiciones en esa batalla cultural. Nuevamente, con análisis de Linera: “Nunca hay un triunfo político sin un previo triunfo cultural”. La derecha también puede ser gramsciana.

4.- Avanzar en el desarrollo de la sociedad por-venir

La revolución no es una fecha, un acto, sino un proceso. Tiene días fundantes, momentos de reflujos, avances y expansiones democráticas, aprendizajes colectivos, delegación en los gobernantes o acción directa por parte de las clases populares. La revolución tampoco es el Estado, sino, centralmente, la ampliación de la comunidad y su construcción de poder. Resulta difícil evaluar en qué situación se está en ese punto, ¿qué indicadores para medir qué exactamente? Una cosa es clara: es dentro de la revolución donde pueden desarrollarse las formas de la sociedad socialista, con centralidad comunal.

Ese desarrollo tiene que ver en parte con la voluntad ‒o no‒ de la dirección y del andamiaje institucional, así como de la fuerza que impriman los diferentes vectores políticos/sociales organizados. El Estado proporciona condiciones para crear comunidad/organización, o, al contrario, burocracia ‒política e institucional‒ para operar como freno de mano del mismo proyecto que conforma. El cuadro bajo gobierno de derecha no sería debatir las tensiones internas, las contradicciones creadoras o destructoras, sino cómo resistir a la revancha que se descargaría ‒los cuerpos incendiados entre abril y julio fueron una antesala de eso.

*

Ganar gobernaciones no significará un cambio de vínculo entre gobernadores y tramas comunales ‒por lo general no son buenas‒ tampoco se traducirá en una mejora de las condiciones materiales, un alivio de los puntos de asfixia, ni creará nuevas condiciones significativas en el plano internacional. Permitirá mantener poder político, continuar con la construcción del proceso, el desarrollo de las tensiones internas, ganar tiempo en el marco de una revolución que resiste al aislamiento continental y a las agresiones norteamericanas.

Resulta extraño que, en una guerra, bajo asedio, se piense en regalar posiciones como forma de castigo a los generales. Esa idea encierra otra de trasfondo, errónea y peligrosa: si la derecha gana se creará un cuadro que depurará las contradicciones del chavismo y permitirá un retorno liderado por los sectores no burocráticos. El problema es que la política y la historia no son un juego de ajedrez, las condiciones que permitieron gestar este proceso no se repetirán, y el enemigo, en caso de hacerse con el poder político, no perdonará.

Reconciliar los principios estratégicos con la acción táctica

por crbz.org

El sociólogo Antonio González Plessman es militante de la lucha por los derechos humanos, e integrante del Colectivo Surgentes, que acompaña en la parroquia San Agustín del Sur un importante proceso de construcción de participación, organización y poder popular. En el marco de la actual coyuntura político electoral, González Plessman conversó con la Prensa de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora sobre al actual panorama desde un análisis de las fuerzas en disputa.

A poco más de dos meses de haber sido derrotada la estrategia insurreccional de la oposición, ¿qué importancia crees que tienen las elecciones del 15-O?

El conflicto político venezolano ha tenido en los procesos electorales, uno de sus lugares privilegiados. La revolución le dio un nuevo significado a las elecciones. Ya no se trató más nuca solo de votar por unos representantes y volver a la pasividad; sino de unas luchas concretas que estamos protagonizando todos los días, en distintos espacios (el barrio, la institución, el campo, la calle, la economía, la cultura, los medios, etc.) y cuando vienen las elecciones es el momento de decir, de manera nacional, que queremos ratificar esas luchas y procesos y que vamos por más. El 15-O es un momento de validación, no de los candidatos concretos del PSUV y otros sectores de la izquierda, sino de la magnitud de la disposición del pueblo para seguir apostando por una opción que, con todas sus tensiones internas, contradicciones e incluso miserias, constituye una alternativa al neoliberalismo y al gobierno de la derecha. Es una opción electoral que, más que ofrecer certezas, ofrece posibilidades. Como decíamos en un encuentro en San Agustín del Sur (Caracas) hace un par de meses: las Revoluciones no se hacen “desde arriba”, pero es importante tener aliados y no enemigos en el Estado, para disputar, también ahí, el poder y la riqueza a favor de las mayorías. En este sentido, creo que es importante que logremos una importante participación popular en estas elecciones, sobre todo, además, en el actual contexto en el que EEUU ha asumido frontalmente el ataque contra Venezuela.

Aunque están muy cerca una de la otra, los escenarios son muy distintos. ¿Qué diferencias hay entre las elecciones del 15-O y las elecciones a la ANC? ¿Qué fuerzas están en juego y determinan el escenario?

En las elecciones de la ANC la oposición decidió no jugar y dejó solo al chavismo. La pelea del chavismo fue entonces contra sí mismo. Lograr una alta participación era la meta, lo que parecía difícil tomando en cuenta que la propuesta de la ANC no había prendido. Todo parece indicar que un factor relevante de la relativamente alta participación en esas elecciones, más que el entusiasmo constituyente, fue el voto castigo a la violencia opositora. Las fuerzas sociales de la oposición quedaron frustradas. En parte porque el gobierno logró imponer su propuesta de la ANC con un respaldo importante, sin que sirvieran de nada sus meses de movilizaciones, tanto pacíficas como insurreccionales; y, en parte, porque están convencidos de que el CNE les hizo trampa y les volverá a hacer trampa en las próximas elecciones (regionales, municipales y presidenciales). Así que al 15-O la oposición llega luego de una inmediata derrota táctica, con divisiones internas y una parte de sus bases cuestionando a sus líderes y desconfiados del CNE.

Pero el gobierno no es que llega en buenas condiciones. La gente percibe que ha sido cuando menos ineficaz para enfrentar la crisis/guerra económica, que castiga dramáticamente a las mayorías, y tiene poca confianza en las élites dirigentes. Una parte del pueblo chavista se ha desmarcado del gobierno, se ha despolitizado y podría no solo abstenerse sino también votar en contra. Pero existe un voto chavista duro, que es un voto ideológico y de compromiso estratégico. No se basa en el carisma de la dirigencia, ni en una evaluación positiva de su gestión, sino en una apuesta por el chavismo, por la continuidad de un gobierno de vocación popular y un rechazo al gobierno de los ricos. Son, pues, unas elecciones desapasionadas, con ambas fuerzas debilitadas y sus liderazgos debilitados; pero en la que, al igual que todas las anteriores, nos jugamos la continuidad del proceso. Creo que hay dos factores clave que definirán el resultado del 15-O: 1. La abstención de ellos y, 2. El voto castigo chavista al gobierno.

Después de cuatro meses de violencia opositora, el chavismo salió fortalecido y la derecha debilitada, ¿cómo ves esa correlación de fuerzas de cara a las elecciones del 15-O?

La crisis política de este año se zanjó con una victoria táctica para el Gobierno, pero considero incorrecto señalar que salió fortalecido. Sacó la nariz del agua y se mantiene respirando, pero no fuerte. No logra que la ANC se muestre útil para mejorar la vida de la gente; sigue sin adoptar medidas económicas con un mínimo de impacto; la concentración absoluta en la sobrevivencia política y en el control del Estado lo hace abandonar la gestión, con lo cual se percibe un deterioro en distintos ámbitos de la vida colectiva e institucional; tiene un escenario político y económico internacional radicalmente adverso y, lo que es peor, el modo en que el gobierno decidió ganar elecciones es profundamente despolitizador y contrario al proyecto de la Revolución: normaliza el clientelismo y, en algunos casos, recurre a la extorsión de su base de apoyo sobre la base de los mal llamados “beneficios”. Entre tanto, el proyecto del poder popular territorial que, como decía Chávez en el Plan de la Patria, es una “condición de posibilidad para el socialismo bolivariano del siglo XXI”, está totalmente relegado de las prioridades institucionales.

El CLAP, que es una estructura no electa, sustituyó a los Consejos Comunales, que son el espacio natural de la democracia socialista. Las Comunas existen por la voluntad de comuneros y comuneras, militantes revolucionarios, muchas veces en confrontación con una burocracia que pareciera adversarlas. Así que no creo que el gobierno esté fortalecido. Una parte de la élite dirigente del chavismo se convenció de que salvar a la Revolución es salvarlos a ellos en el gobierno y asume prácticas envilecidas, que lejos de fortalecer al chavismo nos quitan fuerza moral, convierten a nuestra gente en clientes y no en protagonistas y despolitizan. No hay duda de que debemos ganar elecciones, pero no a costa de perdernos en esa ganancia.

La situación actual es de un empate entre dos fuerzas muy debilitadas. La oposición no puede sacar al chavismo del gobierno antes de las presidenciales y el chavismo no logra anular la visibilidad de una oposición que lo obliga a la defensa permanente. Entre tanto, las mayorías migran a la despolitización y el hastío, y se concentran en la sobrevivencia. Nuestro reto es politizar y darle materialidad a esa politización: mejorar las condiciones materiales de existencia a través de procesos de organización, politización y movilización. Solo desde ahí podemos reinventarnos como opción, no solo de resistencia, sino de construcción de horizontes postcapitalistas.

A pesar del continuo desmejoramiento de la relaidad económica y social, y de la errática gestión del gobierno, éste aún mantiene un importante apoyo popular chavista. ¿Qué crees que explica esto?

Yo creo que el voto duro chavista tiene dos fuentes. Una para sentirse orgulloso, y otra para avergonzarse. La primera, la mencionaba antes: existe un voto ideológico, de compromiso estratégico que trasciende a los líderes y a la gestión y supone conciencia de clase. Más que electores, se trata de un sujeto político que es la esencia de este proceso, que se encuentra haciendo Revolución en sus espacios de militancia, con o sin apoyo estatal. Pero existe, también, un voto clientelar, estimulado por los sectores más conservadores de la dirigencia, conformado por sectores que temen perder eso que son derechos pero la burocracia normalizó en el lenguaje como “beneficios”, en la más clásica práctica adeca. Ese sector, menos politizado, puede, perfectamente, cambiar de bando, puesto que los han (mal)tratado y construido como clientes y no como protagonistas de una política emancipadora.

En cualquier caso, más allá de los apoyos electorales, que siempre serán provisorios, la izquierda chavista venezolana tiene un núcleo muy duro de militantes que garantizan la continuidad del proceso político, con o sin control del Estado.

El gobierno no logra satisfacer las expectativas económicas, sociales y políticas/revolucionarias del pueblo venezolano, ¿hacia dónde debería apuntar una reorientación de la acción de gobierno en función de materializar esas expectativas?

Hay que reconciliar los principios estratégicos del proyecto Revolucionario con la acción táctica. Las decisiones económicas deben ser conversadas con el pueblo, explicadas, debatidas: desde por qué pagar o no pagar la deuda, hasta por qué hay que negociar o no con una burguesía que quiere tumbarnos o por qué damos dólares baratos en vez de comprar directamente en el mercado internacional. Está claro que no hay decisiones económicas fáciles en esta coyuntura, pero no deben ser asuntos de expertos, sino de todos(as). Debemos sentir que hay una coherencia que merece ser defendida, y de la que somos parte, y no una permanente improvisación desde el gobierno. Por otra, la economía social, comunal, alternativa, debe verse reflejada en las políticas. No se trata solo de sobrevivir, sino de hacerlo de una manera que nos permita aprender de lo vivido y acumular poder y experiencia. Hace falta reconvocar a una movilización politizada, no clientelar ni instrumental. Eso pasa por relanzar los consejos comunales y las comunas e impulsar desde ahí mecanismos cooperativos para enfrentar la crisis. Y hay que hacer balance de por qué estamos viviendo esta crisis. No solo mirando las razones externas, como la guerra económica y la conspiración, que son reales y poderosas; sino también mirando nuestras miserias y vicios. Porque lo que no se hace visible no se cambia y sigue dañándonos silenciosamente.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

El camino hacia el control popular consciente y organizado

por Julio Escalona

Cuando el pueblo toma la iniciativa avanzamos. Cuando se repliega y la iniciativa la toma sólo el poder constituido, nos estancamos

Hay tres ejemplos emblemáticos que sirven para fundamentar la afirmación anterior. Uno, es la experiencia de abril de 2002. Sin la acción del pueblo en la calle enfrentando el golpe de Estado y reclamando el retorno de Hugo Chávez a la presidencia de la República, el golpe no hubiese sido derrotado. Dos, la derrota del paro-golpe de Estado petrolero de fines de 2002 y principios de 2003. La accióndel pueblo y en particular de los trabajadores petroleros, fue decisiva para conjurar este nuevo intento para destruir el proceso bolivariano. Tres, el 30J. se repitió la épica de un pueblo decidido a garantizar la derrota de la violencia fascista y se volcó a las urnas para lograrlo eligiendo a la ANC y creando una nueva situación política en el país.

En los tres casos el pueblo, logrado el objetivo planteado, se replegó y dejó en manos del poder constituido la conducción y el control de la situación. Ese poder, inevitablemente, sin el control y vigilancia del pueblo, poder originario, el poder constituyente, se puede ir burocratizando y corrompiendo.

En el caso de la ANC, después del 30J, el pueblo se replegó y dejó la solución de los distintos problemas, en manos de la ANC. No se trata que está se haya burocratizado o corrompido. En absoluto, pero la ANC, poder constituido, sin el acicate del poder originario, comienza a deliberar según criterios que se van divorciando del calor y la presión popular. Esto provoca un vacío y una falta de sintonía con lo que pasa en la calle.

Si al pueblo, el poder originario, en lugar de la movilización lo domina la queja, el resentimiento, entonces lo que va predominando es la desesperanza y el dominio del poder constituido, lo que tiende a que, en el seno delpoder constituido, ante la ausencia del fervor popular en la calle, las posiciones conservadoras vayan tomando el mando y la posibilidad de que la distancia con el poder popular, que no actúa como tal, pueda acrecentarse. El pueblo al no actuar como poder originario, en lugar de reaccionar, retomando la iniciativa y la mística que lo movilizó el 30J, tiende a llenarse de rabia, incluso a deprimirse. Estos sentimientos no son constructivos, por el contrario, son desmovilizadores y conducen al camino que la derecha persigue: que el pueblo chavista se abstenga, pues eso podría garantizarle la victoria electoral.

Una victoria electoral de la derecha nos sitúa a las puertas de la intervención extranjera pues mientras se estimula la abstención del pueblo chavista, se trabaja intensamente por el voto opositor. Es verdad que la base opositora está desmoralizada y golpeada, pero al final se puede imponer el elemento que siempre los ha movilizado: el antichavismo irracional. No hay que confiarse ni engañarse

No hay que tener ninguna duda: cada gobernación en manos de la oposición se convertiría en una base para la intervención del gobierno de EEUU y la desestabilización del proceso bolivariano. El pueblo bolivariano tiene que recomponerse y convertirse en guía pedagógica de todo el pueblo, que incluye al pueblo no chavista, que si sabemos explicar bien las cosas pueden revivir en él los sentimientos patrióticos. Esa es nuestra tarea. Estas tareas no culminan con las elecciones, por el contrario, no debe haber pausa. El triunfalismo y el sectarismo son muy peligrosos enemigos.

Votar por los gobernadores postulados por el poder constituido, no es votar por la corrupción

No está probado que todos ellos sean corruptos. Luego, debemos tomar la bandera de la lucha contra la corrupción y el burocratismo,incluso plantearnos la destitución de ellos después de las elecciones. Podemos buscar los caminos para revocarles el mandato por la vía de la ANC y de la movilización popular sostenida. No podemos dar por perdida batalla alguna mientras no la realicemos. Cuando el pueblo se ha lanzado a la lucha con fe, con valor, sin sectarismo y con la convicción amorosa de movilizar a todos los patriotas, ha triunfado.

Tenemos que ganar estas elecciones para continuar bloqueando políticamente la intervención internacional, que significaría hambre, destrucción y muerte. Es posible, incluso, que la nación venezolana pueda desaparecer. Esto no es fantasía. Libia, como estado soberano desapareció.

Lucha indeclinable contra la corrupción y el burocratismo

Después de las elecciones hay que destapar lo que ocurrió con el cadivismo, con los $ 25.000 millones de dólares que se esfumaron. Los 60.000 millones que el propio presidente Maduro denunció. Tenemos que enterrar el cadivismo y ver castigados a sus autores y beneficiarios.

Hay que denunciar a los corruptos antes de que salten la talanquera y se conviertan definitivamente en traidores y pacten con el imperio quien le permitirá a cambio de su traición, disfrutar, al menos, de una parte, de la fortuna robada a la nación.

Debemos pedir que los funcionarios públicos presenten la declaración jurada de bienes que realizaron la primera vez que ingresaron a la administración pública y la última que les solicitó. Vigilar de cerca el modo de vida de los funcionarios públicos, de la vida humilde que alguna vez tuvieron a la vida de lujos y de riqueza que luego ostentan, separada de la ética y de la vida modesta de alguien que está comprometido a servir al pueblo obedeciendo. El problema es que vemos como los funcionarios públicos se van enriqueciendo, como se mudan de un modesto apartamento no una casa o apartamento más, sino a verdaderas mansiones. Incluso más de una: una en la ciudad, otra en la playa y diversos excesos.

Debemos fotografiar las casas, los símbolos de enriquecimiento a costa de los males del pueblo y denunciarlos, exigiéndoles su renuncia. Si hace falta, incluso, en los casos en los que el enriquecimiento esté debida y suficientemente comprobado, incluso, hay que colocar pancartas de denuncia en los alrededores de sus viviendas, sin cometer abusos, mucho menos agresiones, particularmente hacia la familia. El pueblo patriota no puede actuar como un guarimbero más. No, nuestros métodos tienen una ética, un fin patriótico. Este método sólo se aplicaría cuando la justicia se niegue a proceder. Los derechos de los que sean acusados deben ser respetados, sin permitir la complicidad de los jueces. Algunos de ellos son muy frágiles ante un millón de dólares.

Concluidas las elecciones vamos a dar una batalla sin cuartel o nos haremos cómplices de la corrupción: por omisión o por comisión. Tendremos muchos derechos, menos el de callar frente a delitos claramente visibles o investigables en búsqueda de la verdad.

Tenemos la ventaja que tanto el presidente Maduro como el fiscal Tarek vienen conduciendo esta lucha. Como hay denuncias sobre la formación de mafias, deberemos cuidar nuestra seguridad personal y la de nuestras familias, pero no debemos acobardarnos. México es el espejo en el que nos debemos mirar. Un país gobernado por las mafias. Eso ocurrió por el silencio y la omisión de las fuerzas del bien, las fuerzas populares, el poder constituyente.

La corrupción debe ser considerada un delito contra el pueblo y la patria, no tendrá atenuantes por ningún motivo y los culpables de este delito deben ser expropiados de todos los bienes incluidas las cuentas bancarias.

Es necesario saber que generalmente al lado de un funcionario público corrupto hay un empresario y un miembro de la oposición, protegidos por mafias que van imponiendo el terror. No se puede callar.

Las asambleas de ciudadanas y ciudadanos son un camino

Es importante leer y releer los artículos 5 y 70 de la constitución bolivariana. El Art. 5 establece claramente que la soberanía reside en el pueblo y es intransferible. El Art. 70 que en ejercicio de su soberanía el pueblo se puede reunir, entre otras formas de organización, en asambleas de ciudadanas y ciudadanos, cuyas conclusiones son vinculantes, es decir, son obligatorias y de obligatoria consideración.

Pasadas las elecciones debemos llenar al país de asambleas de ciudadanas y ciudadanos teniendo entre otros ejes fundamentales, la corrupción. Este es un deber ineludible pues la corrupción está destruyendo al proceso bolivariano y puede, finalmente, destruirlo. Debemos convertir este tema a través de las asambleas de ciudadanas y ciudadanos, en tema cotidiano de la ANC

Este es un acuerdo básico. Acordados en torno a él debemos discutir el cómo y el desarrollo de un plan. Esto debe ser un factor para la unificación de los movimientos, organizaciones y los diversos colectivos populares.

La participación de los representantes de las asambleas de ciudadanas y ciudadanos en la ANC, le daría un gran dinamismo a las sesiones de la ANC y sin duda, la conectaría con la calle y la solución de la guerra de precios probablemente surja de ahí.

El 30J Derrotamos la violencia callejera, pero no la guerra. Esta se ha agudizado

La actual guerra, la manipulación arbitraria y violenta de los precios, es más destructiva y peligrosa que la violencia callejera. Esta fue y resulta visible y el gobierno pudo manejarla más fácilmente pues ella, sus responsables y sus perjuicios fueron y son percibibles con más claridad.

La guerra de precios si bien es propiciada por los empresarios, es más fácil atribuir la responsabilidad al gobierno pues en las circunstancias actuales es espinoso aplicar un control de precios, sin que este sea fácilmente transgredido por los comerciantes haciendo desaparecer los productos como una manera de vulnerar los controles y golpear más duro al pueblo incrementando la escasez, la desesperación y los sentimientos abstencionistas, lo que favorece los intereses imperiales y desacredita no sólo al gobierno sino a la ANC, lo cual puede neutralizar a un poder que tiene todavía la posibilidad de profundizar la revolución. Ello depende de la sabiduría y la energía para manejar esta fase de la guerra. 

Sólo la movilización del pueblo consciente y organizado puede derrotar la fase actual de la guerra

La movilización del pueblo es la clave. El gobierno solo no puede. Tampoco el sólo llamamiento a la paz. Ante la violencia callejera fue obvia la necesidad de luchar por la paz y golpear los focos de violencia y a sus autores. Hoy hay que dar pasos concretos que derroten la violencia y aíslen a sus promotores, la cúpula empresarial que utiliza la guerra de precios para enriquecerse con las necesidades y el hambre del pueblo.

La propuesta sobre “precios acordados”, es una vía para resolver la situación mediante el diálogo, pacíficamente

Si los empresarios desearan la paz seguramente ya habría un acuerdo y la cuestión de los precios estaría resuelta. Pero, los grandes empresarios, que son con los que está negociando el gobierno, lo que quieren es derrocarlo.

Por eso, aceptaron, esos empresarios, ir a la mesa de negociaciones, pero sin declarar una tregua en la guerra, que es lo que se estila en las negociaciones de paz y en general, en cualquier negociación.

Si se va a negociar sobre “precios acordados”, es necesario congelar la situación al estado en que está en el momento en que se inician las negociaciones. Es decir, una especie de tregua. Lo que no puede ocurrir es que se agudice la guerra castigando al pueblo como nunca, es decir, radicalizando el castigo desde el 31 de julio, al día siguiente de la épica movilización popular del día 30J, que eligió con plenos poderes a la ANC. Fue como que los grandes empresarios dijeran: votaste por la ANC, ahora sabrás como se bate el cobre, ahora sabrás que la guerra no sólo no ha terminado, sino que la extenderemos y radicalizaremos a toda la población, sobre todo a los que salieron a votar por la ANC.

Es decir, nosotros, los grandes empresarios, los empresarios transnacionales, somos el poder y vamos a poner de rodillas a todos los bolivarianos. Esta es la situación. Tenemos a Trump de nuestro lado y cualquier radicalización del gobierno conducirá a la intervención internacional. Incrementaremos los precios todos los días y tendrán que aceptar condiciones tales como: liberación de precios, liberación del tipo de cambio, rebaja de la inversión social, etc.

¿Será esta la situación? ¿O estas son suposiciones mías? De ser como supongo, hay que hacer un plan para crear las condiciones que permitan que Rondón pueda salir a pelear y una vez más, decidir esta batalla a favor de la patria. De ser falsas mis suposiciones ello se verá en el desarrollo de los hechos y yo tendré que morderme la lengua.

Se está preparando una seria intervención imperial, el resultado de la guerra de precios es decisivo. De las elecciones también

El gobierno y el presidente Maduro se están moviendo con más prudencia porque saben lo que está en juego. Cualquier declaración, cualquier acción política no bien pensada, es decir, cualquier traspiés puede ser la chispa que incendie nuestra patria. Quizás por eso el silencio, que no ha sido característica del gobierno bolivariano. ¿Será por eso?

Esta no es y no será una intervención tradicional con los “marines” desembarcando en nuestras costas, con soldados regulares atravesando nuestras fronterasy hechos similares. Hasta ahora la intervención no ha tomado cuerpo en sus aspectos militares más fuertes porque los hemos derrotado políticamente tanto internacional como nacionalmente.

Lo que se ha montado y se está montando es una operación política de gran magnitud en la ONU, la OEA, otros organismos multilaterales, la guerra mediática y psicológica de amplio espectro y acciones militares muy precisas realizadas principalmente con fuerzas mercenarias y el apoyo del ejército colombiano y de otros países latinoamericanos, pero tendrán preferencia las fuerzas mercenarias a menos que aspectos importantes cambien. Ya hay suficientes paramilitares sembrados en nuestro territorio y nuestras fronteras. La acción estrictamente militar probablemente se dé en el momento en que consideren que políticamente estamos totalmente derrotados. Una baja votación en las elecciones del 15-10 que se conviertan en una derrota política para el movimiento bolivariano, puede acelerar la intervención militar. De ahí el combate contra la abstención por parte del electorado chavista o cercano al chavismo.

Si la victoria política del imperio es decisiva, la intervención militar puede ser más peligrosa. El objetivo puede ampliarse del derrocamiento del gobierno y el golpe a su base de apoyo, a la destrucción del país. Entonces puede ser destruida toda la infraestructura física, el Guri, puentes, hospitales, escuelas, centros de producción, la infraestructura militar, etc. Así fue destruida Libia y parte el Medio Oriente. El objetivo es destruir a los Estados soberanos e impedir que puedan restablecerse como tales y que vuelvan a cumplir un papel geopolítico relevante, distintos a ser esclavos imperiales.

El objetivo es desmoralizar al pueblo y colocarlo en la situación de quedar mendigando por un vaso de agua, un plato de comida, tratando de obligarlo a vender su dignidad por un plato de lentejas. Eso no ocurrirá. Mientras queden venezolanas y venezolanos vivos, seguiremos resistiendo. Pero el acento tiene que ser puesto en la defensa de la paz, de la vida, tanto humana como natural. La violencia tiene que ser y será erradicada.

Nota:

Quiero darle las gracias a Eligio Damas por el buen artículo que publicó en Aporrea. En parte el es fuente de inspiración para este que he escrito ahora. El es un gran compañero y amigo de décadas, unidos  por vínculos construidos a través del tiempo.

Después del 15

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Viernes 13 de octubre de 2017

Después del 15

Decir que el domingo no se acaba el mundo es quedarse corto. En realidad, no se acaba ni comienza nada ese día, solo continúa la misma confrontación histórica, en nuevas condiciones en cuanto a la correlación de fuerzas en el terreno de esta guerra prolongada. Seguiremos viviendo la feroz lucha por el poder que se libra en Venezuela y en el mundo, así que disfrutemos hasta donde podamos la paz coyuntural que hemos alcanzado después de electa la Constituyente, sin creer que esto está listo, que hemos arribado al país de Jauja y nos espera un Edén de pacíficas andanzas. No importa cuál sea el resultado del 15-O, los ejércitos enfrentados han de alistarse para nuevas batallas, en circunstancias que aun no conocemos. Lo cierto es que la derecha no está en plan de paz ni nos dará cuartel, a menos que nos rindamos y entreguemos, tarde o temprano, el Gobierno, esa es la verdad por más dura que parezca. Las señales están a la mano.

Como ha quedado dicho, el panorama de confrontación radical no depende del resultado electoral, solo las condiciones inmediatas de su desarrollo. Si ganara la derecha, estaríamos en mayores problemas, por supuesto. Julio Borges dijo que una victoria opositora desataría un “terremoto político” y prepararía el terreno para la salida de Maduro. Es decir, la oferta de la MUD sigue siendo la misma con la que ganó las parlamentarias de 2015 y con la que ha identificado todas sus acciones posteriores. El derechista presidente de la Asamblea Nacional en desacato dijo ayer que “Amanecer el lunes 16 de octubre y ver que ganamos 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18 de las gobernaciones y el voto popular que vamos a ganar, créanme, es un terremoto político que es irreversible para lograr estar en la antesala de un cambio completo y democrático”.

Al mismo tiempo, la derecha está preparando sus baterías para el caso de que pierda y ya anuncia, de diversas maneras, el desconocimiento de un resultado tal. Por cierto que el amo le sigue la corriente y se involucra en el “Plan B”: “Estados Unidos está preocupado por una serie de acciones del Consejo Nacional Electoral de Venezuela que ponen en cuestión la legitimidad del proceso electoral”, afirmó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, y además: “Pedimos al Gobierno venezolano que celebre elecciones libres y justas. Sabemos, con gran preocupación, que no permitirá observadores electorales internacionales independientes y le pedimos que permita a observadores nacionales independientes vigilar completamente las elecciones y el recuento de sus resultados”.

Pero no solo se trata del cuestionamiento del proceso electoral, cuya legitimidad solo reconocerán si el resultado les es favorable, sino que anuncian ya la prolongación del conflicto de poderes, con el desconocimiento de la Asamblea Nacional Constituyente como principal argumento. El jefe de Campaña de la MUD Gerardo Blyde vociferó que “Ninguno de nuestros gobernadores se juramentará ante la fraudulenta Asamblea Constituyente”, después de que el presidente Maduro confirmará que gobernador que no se juramente ante la ANC, no podrá asumir su cargo.

Note el lector que el desconocimiento de la Constituyente sigue siendo aupado por los factores de la derecha internacional. El presidente colombiano Juan Manuel Santos declaró que “Decir que los que voten en las elecciones con el voto estén aprobando la Asamblea Constituyente y quienes salgan elegidos tienen que someterse a esa Asamblea Constituyente, eso no es jugar limpio”. Y establece que su actitud no cambiará con ningún resultado electoral: “Nos hemos opuesto a esa Asamblea Constituyente por ilegal; cualquiera que sea el resultado, nos seguiremos oponiendo”.

También dentro del esquema de confrontación institucional, mezclado con la conspiración internacional que protagoniza, entre otros, Luis Almagro, hoy se “juramenta” en la OEA un espurio “Tribunal Supremo de Justicia en el exilio” con magistrados fraudulentos nombrados por la Asamblea Nacional en desacato.

El agudo analista Aram Aharonian traduce de manera correcta los mensajes de los voceros derechistas criollos y extranjeros: “Dicen que habrá diálogo sólo si arrasan las gobernaciones. Traducido significa que si pierden, si el oficialismo se alza con la mayoría de las gobernaciones y la Asamblea Nacional Constituyente sigue su curso, volverán el terrorismo y la desestabilización de manera indefinida, en busca de la tierra arrasada”. Quien piense otra cosa, peca de ingenuo.

Pero además tampoco el chavismo debería interpretar erróneamente un posible escenario de victoria. Si se alzase con la mayoría de las gobernaciones, será en buena parte debido a los desatinos de la derecha, que los trae a estos comicios divididos y con la moral baja. Mas los graves problemas del país, que podrían servir de justificación a nuevas conspiraciones, siguen allí, y no solo los del ámbito económico. Ya es común escuchar en la calle la queja de que el Gobierno no está actuando con la fortaleza y la decisión que se necesita. Hay una sensación de cierta anarquía cada vez que uno va a un banco y no consigue efectivo, o cuando colapsan los cajeros automáticos o los puntos de venta, o cuando las violaciones ciudadanas a las leyes de tránsito se multiplican sin que haya sanciones, o cuando en un consejo comunal hay alguien que desvía los CLAP y favorece el bachaqueo. Si acaso ganamos, no es para que salgamos únicamente a dar brincos de alegría. Sería más que todo un gran compromiso con un pueblo que nos habría dado una nueva muestra de confianza, pero, como hemos dicho, tanto va el cántaro al agua…

Cuando amanezca el lunes 16 de octubre, el país será básicamente el mismo, solo habrán cambiado algunas posiciones en el tablero, para bien o para mal.

Del burro y la abstención

por Néstor Francia

Análisis de Entorno Situacional Político
Miércoles 11 de octubre de 2017

En nuestro Análisis de ayer dijimos: “En pasadas elecciones los llamados a votar provenían profusamente de los faranduleros y deportistas que le son afines (a la oposición), ahora solo los emiten los políticos y los curas, con una pequeña ayuda de sus amigos de la canalla mediática”. Pues bien, ya empezaron a aparecer los corifeos de la derecha que abrevan en los mediocres predios de la farándula. Un grupo de estos circulan con videos por las redes digitales, con un llamado de bufones para que los escuálidos finalmente voten. Del combo hacen parte algunos muy conocidos como Coquito, Luis Chataing, Emilio Lovera, Laureano Márquez, Claudio Nazoa, Ana Karina Manco, el Che Gaetano, el profesor Briceño, Alonso Moleiro y Laura Chimaras. También se han pronunciado, en el mismo sentido, rectores de cuatro importantes universidades, con José Virtuoso y Cecilia García Arocha a la cabeza.

Igualmente se apareció Luisa Ortega Díaz llamando a votar con la consabida cháchara burguesa sobre la “alternabilidad” (lo que acostumbraban AD y Copei), la “democracia” y la “libertad”. Se supone que seguirán asomándose otros de aquí al domingo, total, no se trata técnicamente de propaganda electoral aunque sí lo sea. En todo caso, habría que preguntarse si estas nuevas voces que se suman a la campaña de la derecha no serán un
signo de que la convocatoria contra la abstención está surtiendo efecto. Si es así, estamos en mayores problemas de los que creíamos. De todas formas, los factores que atentan contra el voto opositor siguen estando en el escenario, pero, lo repetiremos mil veces, nada está escrito y ya veremos.

Bien, no queríamos dejar pasar más días sin referirnos a un hecho del que algunos escuálidos están hablando por distintas vías. Se trata de la función con el burro que montó el candidato a la gobernación de Carabobo por el Gran Polo Patriótico, Rafael Lacava. Esta ingeniosa ironía, presentada ante el nido de derechistas que es Globovision, despertó arrebatos en personajes como Vladimir Villegas, que lanzó un alegato contra la “falta de seriedad” de Lacava ¿Cómo? ¿Desde cuándo las elecciones burguesas que se desarrollan en Venezuela son algo realmente serio? Nosotros estamos de acuerdo con qué la Revolución participe en estas ferias de fenómenos que son las elecciones acá, pero eso no quiere decir que las santifiquemos, nunca lo haremos. De hecho, la primera vez que votamos en este tipo de comicios en nuestra vida fue cuando lo hicimos en 1998, porque estuvimos de acuerdo con la participación de Chávez como una vía para impulsar las transformaciones que lucían maduras y listas para la olla.

¿Son serias las elecciones, Vladimir? Tú hablas de que sí lo son, sobre todo en un país en crisis. Pero tú, que te las quieres dar de muy serio, apoyas precisamente a los principales responsables de todas las dificultades (“crisis”) que hay no solo en Venezuela, sino en el mundo todo: el imperialismo y la burguesía ¿Son serias unas elecciones signadas por la manipulación mediática, los sabotajes de distinta índole, las ofertas engañosas, la hipocresía de quienes están en ese paquete “democrático”, mientras siguen atesorando planes violentos y promueven la intervención foránea? ¿Son serios quienes cada vez que van a participar en una elección anuncian un fraude por si acaso pierden? ¿Son serios quienes cuando ganan aceptan y cuando pierden rechazan el sistema electoral venezolano? ¿Son serios, amigo Vladimir, quienes ahora se lavan las manos después de tantos muertos y tantas vidas afectadas por sus guarimbas?

¡Que se vaya al diablo la burguesía con su “seriedad”! Muy bien, camarada Lacava, nosotros sí apoyamos abiertamente la imagen de raigambre quijotesca que usted nos regaló, no vamos a caer en modosidades ni en actitudes de conveniencia ¡Usted, de traje y corbata, para más inri de los farsantes, montado en un jumento guiado por un muchacho pobre, para más destacado contraste! ¡Usted, blandiendo lanzas para enderezar entuertos y hacer mofa de quienes tienen lujos y abusivos excesos mientras actúan contra el pueblo! Desde el momento que vimos su valiente ocurrencia, su desparpajo redentor, se ha convertido usted en nuestro candidato preferido en esta “fiesta democrática” y “muestra de civismo”, como definen los burgueses su torneo de iniquidades.

A decir verdad ¿quién es más animal, el burro o el burgués? No, esa no es la pregunta correcta, más bien formulémosla así: ¿quién es menos bestia, el burro o el que provoca la escena del burro?

Si fuese por nosotros, mañana mismo acabaríamos con el Estado burgués y con todas sus burlas contra el pueblo, incluidas estas elecciones en las que participamos con el pañuelo en la nariz. Claro, los rumbos del mundo no dependen de nuestra voluntad, de manera que apoyamos a los candidatos de la Patria, porque lo cortés no quita lo
valiente y sabemos en qué andamos. Pero no nos vengan a pedir seriedad en vainas que tienen muy poco de serias.

"En Tiempos de Guarimba"

Conoce a quienes te quieren dirigir

La Covacha Roja

Donde encontramos ideas avanzadas

Pensamiento Nuestro Americano

Articulando Luchas, Cultivando Resistencias

EL BLOG DE CARLOS

Por un mundo mejor, posible y necesario

Comitè Antiimperialista

Contra les agressions imperialistes i amb la lluita dels pobles per la seva sobirania

SLAVYANGRAD.es

Nuestra ira no tiene limites. (c) V. M. Molotov

Auca en Cayo Hueso

Just another WordPress.com site

Gli Appunti del Paz83

Internet non accende le rivoluzioni, ma aiuta a vincerle - Il Blog di Matteo Castellani Tarabini

Sociología crítica

Articulos y textos para debate y análisis de la realidad social

rojoutopico.wordpress.com/

Blog de opinión igualitaria, social y política de un tipo Feminista, Galileo y Anticapitalista.

Hugo Chavez Front - Canada

Get to know what's really going on in Venezuela

Revista Nuestra América

Análisis, política y cultura

Avanzada Popular

Colectivo Avanzada Popular

Leonardo Boff

O site recolhe os artigos que escrevo semanalmente e de alguns outros que considero notáveis.Os temas são ética,ecologia,política e espiritualidade.

La Historia Del Día

Blog para compartir temas relacionados a la historia, la política y la cultura

Planetasperger

sindrome de asperger u otros WordPress.com weblog

Vientos del Este

Actualidad, cultura, historia y curiosidades sobre Europa del Este

My Blog

Just another WordPress.com site

Festival delle idee politiche

Rassegna annuale di teorie politiche e pratiche della partecipazione civile

Far di Conto

Piccoli numeri e liberi pensieri

Miradas desde Nuestra América

Otro Mundo es Posible, Necesario, Urgente. Desde la provincia chilena

L'angolo dei cittadini

La tua provincia

Como te iba contando

Bla bla bla bla...

Coordinadora Simón Bolívar

¡Bolívar vive la lucha sigue!

LaDu

Laboratorio di Degustazione Urbana

www.logicaecologica.es/

Noticias saludables

il Blog di Daniele Barbieri & altr*

"Per conquistare un futuro bisogna prima sognarlo" (Marge Piercy)

KFA Italia - notizie e attività

notizie dalla Corea Popolare e dalla Korean Friendship Association

KFA Euskal Herria

Korearekiko Laguntasun Elkartea | Korean Friendship Association

ULTIMOTEATRO.PRODUZIONIINCIVILI

Nuova Drammaturgia del Contemporaneo

Sociales en PDF

Libro de sociales en formato digital.

matricola7047

Notes de lectura i altres informacions del seminari sobre el Quaderns de la Presó d'Antonio Gramsci ( Associació Cultural Espai Marx)

Centro Cultural Tina Modotti Caracas

Promoción de la cultura y arte Hispanoamericana e Italiana. Enseñanza y educaciòn.

Racconti di quasi amore

a costo di apparire ridicolo

Ex UAGDC

Documentazioni "Un altro genere di comunicazione"

Esercizi spirituali per signorine

per un'educazione di sani principi e insane fini

%d blogger hanno fatto clic su Mi Piace per questo: