(VIDEO Y FOTOS) Venezuela 20M: Testimonio de una testigo

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Un reportaje en el sitio por la enviada especial de la edición “Baricada”, Kadrinka Kadrinova, que participó en una misión de acompañamiento  internacional de las elecciones en Venezuela. Entrevistas personales, especialmente para nuestros lectores, dieron los asistentes -observadores, los ex Presidentes de Ecuador y Honduras – Rafael Correa y Manuel Zelaya.

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El mundo al revés es cada vez más popular. Y cada vez más, la propaganda reemplaza las noticias.

Venezuela es una ilustración emblemática de esta tendencia. Durante años, las noticias que han pasado por el filtro de las influyentes corporaciones de medios de comunicación presentan solo un punto de vista. Lo mismo que un argumento para la política de sanciones de Washington hacia Caracas. Esta retórica ya ha sido tomada desde Bruselas.

Por supuesto, el mismo prisma se dio a las elecciones presidenciales del 20 de mayo en Venezuela. El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, las denunció como una farsa y anunció como ilegítima la victoria de Nicolás Maduro y  Donald Trump se apresuró a introducir una nueva porción de sus sanciones favoritas que los venezolanos denominan nada más que una guerra económica. Nuevamente los Estados Unidos recordaron que “todas las opciones permanecen abiertas” en respuesta a la situación en Venezuela, incluidas las militares.

La primer diplomática de la UE Federica Mogherini tampoco se olvidó de hablar y anunció que las elecciones venezolanas estaban “llenas de irregularidades”, no cumpliendo con las normas internacionales, que no fueron democráticas y transparentes, etc. Advirtió que la UE consideraría “medidas de represalia”. Es sorprendente saber de dónde obtiene esa información sobre dicha categorización después de que ella, a pesar de la invitación especial que recibió de Caracas, se negó a enviar observadores oficiales de la UE a las elecciones. ¿Cómo puede juzgar algo que ni siquiera quiso ver?

A diferencia de la honorable señora Mogherini, yo estaba en las elecciones en Venezuela, ví como la gente  votaba, oí lo que dicen y aquí ofrezco mi reporte de testigo.

En todos caso, sí  hubo observadores internacionales, incluyendo diputados del Parlamento Europeo. Pude ver y hablar con al menos dos de ellos: el español Javier Couso Permou, vicepresidente del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, y el portugués João Pimenta López. Ambos son representantes del Grupo de Izquierda en el PE. Ambos participaron en la misión de observación a gran escala conformada por las figuras políticas, públicas y culturales de  países influyentes  que llegaron a Venezuela para comprobar por sí mismos cómo vota la gente y si hay democracia.

Con Joao Pimenta coincidimos en un autobús en la gira por los centros de votación el día de las elecciones, el 20 de mayo. Estábamos en el grupo de más de 150 “asistentes invitados” por el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano con  la misión de observadores.

El eurodiputado Joao Pimenta (con la cámara) toma foto cómo un votante  da su huella dactilar después de haber votado. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Entre nosotros había activistas de organizaciones públicas y movimientos sociales, periodistas, abogados, miembros de parlamentos nacionales, y del Parlamento Europeo, como quedó claro.

Se puede decir que éramos representantes de la llamada diplomacia popular, cuyo papel los actores de la Revolución Bolivariana insisten en desarrollar. Muchos de nosotros estábamos familiarizados desde el Foro  celebrado en Caracas en septiembre del año pasado- Diálogo global por la paz “Todos somos Venezuela”.

Además de nosotros, también hubo varios grupos de expertos de observadores internacionales, principalmente especialistas en derecho electoral y procedimientos, con experiencia de otras misiones de observación. Hubo también políticos destacados. Entre ellos estaban los nombres del ex Primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero, así como los ex Presidentes de Ecuador y Honduras, Rafael Correa y Manuel Zelaya. Los dos últimos también dieron entrevistas  especialmente para Barricada en la noche de las elecciones (ver abajo).

La Conferencia Permanente de Partidos Políticos en América Latina  hizo su propio monitoreo.

Los observadores de COPPPAL (Conferencia Permanente de Partidos Políticos en América Latina) usaron chalecos especiales con la inscripción de su organización. Foto cortesía – Kadrinka Kadrinova

Las dos instituciones que invitaron a observadores extranjeros fueron el CNE (Consejo Nacional Electoral) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.

Específicamente, para nuestro grupo multinacional de más de 150 miembros  “acompañantes del proceso electoral”, nuestros anfitriones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela organizaron visitas a varios centros electorales en la capital Caracas y en todo el país.

Estábamos divididos en 4 autobuses y cada uno se fue en diferentes direcciones. Nuestro autobús nos llevó a cuatro centros de votación: tres en Caracas y uno en el puerto de La Guaira en el Mar Caribe. Todos los centros estaban ubicados en escuelas y cada uno tenía varias secciones.

Los observadores internacionales se dirigen al centro de votación en el distrito de La Cañada del barrio  23 de enero en Caracas. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Fuimos recibidos por los coordinadores de estos centros que nos explicaron los detalles del procedimiento del voto.  También asistimos directamente al voto de muchos ciudadanos en las diferentes secciones de las cuatro escuelas que visitamos. Las tres en Caracas se encontraban en los barrios del “23 de enero” (distrito La Cañada), El Valle y Santa Teresa.

También hablamos con las personas que esperaban su turno para entrar a  votar, sentadas en sillas en los pasillos y patios escolares. En dos de los lugares había colas afuera, frente a las escuelas.

Todos los que vinieron a ejercer su derecho al voto estaban tranquilos, muy amigables, listos para fotos y contactos, algunos nos hablaron e insistieron en decir que el pueblo venezolano quería un desarrollo pacífico para su país.

En la escuela en la zona El Valle, Francis Rebelde (ver el video) recurrió a nosotros. Ella junto con otros votantes, esperaba que la llamaran para dar su voto. Ella dijo: “Venimos a votar aquí sin ninguna duda. Nosotros en Venezuela somos soberanos, tenemos nuestros derechos, no como dicen en el exterior que nos han obligado a venir a votar. Nada de eso, siempre hemos votado libremente, nunca ha habido una estafa. Personalmente, siempre he venido a votar aquí, siempre el proceso es el mismo. Creo en este proceso y que Venezuela seguirá adelante. Somos una nación soberana, valiente y luchadora, somos el pueblo de Simón Bolívar. Somos independientes! “.

El procedimiento de votación es rápido y fácil. Primero, el votante va a una mesa donde está instalada una máquina de identificación de huellas dactilares. El votante entrega al comité electoral su tarjeta personal, ponen su número en la máquina, luego la persona pone su dedo en un hueco especial y cuando recibe una señal de que su identidad está confirmada, va a votar.

Un votante da una huella dactilar en una máquina para verificar su identidad según los datos proporcionados por la tarjeta de identificación: este es el comienzo del proceso de elección. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Se  va detrás de una pantalla, levantada de cartones con el emblema del CNE sobre  otra mesa. Los cajones esconden del resto lo que hay en la mesa. Y allí está la máquina de votación (se “desbloquea” automáticamente cuando la otra máquina -para huellas- confirma la identidad), así como un tablero con las fotos y los números de todos los candidatos.

El votante permanece con la máquina de votación y el tablero y sólo debe presionar los botones de la máquina correspondientes a su elección. Cuando lo hace, la máquina lanza una ficha de papel donde su candidato está marcado. El votante dobla la papeleta, sale de la pantalla, va a la urna  en el medio del salón escolar  y coloca dentro su papeleta.

Después de votar la máquina detrás de la pantalla improvisada de cajas desplegadas en una mesa (en la parte inferior), el votante también coloca la hoja de papel emitida por la máquina en una urna en el medio del salón de clases. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Luego se dirige a la otra mesa con representantes de la comisión electoral local. Allí mete su dedo con tinta indeleble, coloca su huella en la lista de votantes y pone su firma. Eso es todo.

Si un votante encuentra dificultades técnicas detrás de las pantallas o tiene preguntas sobre el funcionamiento de la máquina, el Presidente de la sección electoral puede acercarse a él pero sin pasar detrás de la pantalla y puede darle explicaciones más detalladas.

A nosotros, los “invitados que acompañamos el proceso electoral”, nos permitieron  filmar todo, pero no la máquina de votación detrás de la pantalla. Dijeron que esto no estaba permitido por el CNE por razones de seguridad. Simplemente nos dejaron pasar por la máquina y mirar todo lo que hay detrás de la pantalla para asegurarnos de que no había nada irregular.

De hecho, según otros participantes de nuestro grupo, un día antes de la votación, fueron llevados a la sede central del CNE, donde tuvieron la oportunidad de probar las máquinas de votación y verificar su fiabilidad. No tuve esta oportunidad debido al horario tardío de mi viaje.

En las mesas de votación nos explicaron que la doble sujeción (votación mecánica y en papel) se realiza de modo que los datos de la máquina puedan verificarse de manera fácil y rápida. En los 24 procesos electorales  venezolanos hasta el momento en los últimos 20 años, ningún chequeo ha mostrado una discrepancia entre el voto de la máquina y las marcas en las fichas de papel.

Este es el mismo sistema de votación con el que los Chavistas han ganado 22 de las 24 elecciones en el país. Nuevamente, a través del mismo sistema, la Oposición ha ganado en dos de esos 24 procesos electorales. Cada vez que la Oposición pierde, declara que hay fraude (aunque ninguna de las señales hayan  comprobado algo similar), y en las dos veces que ha ganado, ha aceptado los resultados como completamente legítimos.

Después de una de las inspecciones del sistema electoral venezolano, llevada a cabo en 2012 por la Fundación del ex Presidente estadounidense Jimmy Carter, quien  de ninguna manera comparte las ideas chavistas, él personalmente llamó a este sistema de elección “el mejor del mundo.”

En cada votación, todos los candidatos y las fuerzas políticas elegibles tienen derecho a sus “testigos”, por lo que se los llama delegados a los que el CNE otorga una acreditación especial. Realizan un seguimiento de todo el proceso electoral y alertan si encuentran violaciones.

En la sección de la urbanización Santa Teresa, nos encontramos con un “testigo”: Juan Ramirez, que era el representante del candidato presidencial de la oposición, Henri Falcón. El joven también nos mostró el documento que certificaba su estado de testigo, que había sido enviado por el CNE.

Juan Ramírez, “testigo” del candidato opositor Henri Falcón. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Antes de continuar con las otras impresiones directas, se necesita una pequeña retrospección para comprender por qué el voto actual para el presidente de Venezuela fue particularmente dramático. Como es bien sabido y mencionado, el país está sujeto a sanciones financieras y económicas por parte de los Estados Unidos y la UE y a una presentación bastante distorsionada de la situación en el mundo por parte de los principales medios internacionales.

En Caracas, esto se percibe dolorosamente como una guerra económica y mediática, así como una injerencia en los asuntos internos y la idea de un golpe de Estado. Las sanciones, sin duda, empeoran la situación económica en el país y el abastecimiento de productos a la población, el bombeo de la inflación y la especulación están directamente dirigidos a provocar el descontento público. Estos métodos no son nuevos: se implementaron en la preparación del golpe en Chile en 1973.

Cola frente a un supermercado  en el municipio central Libertador de Caracas el día de las elecciones el 20 de mayo. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Trump presentó la primera serie de sus sanciones contra Venezuela el año pasado, cuando la oposición venezolana que entra en la  unión MUD (Mesa de la Unidad Democrática) anunció que se negaba a reconocer la Asamblea Nacional Constituyente, elegida el 30 de julio 2017. Washington y Bruselas tampoco la reconocieron. Y fue elegida por iniciativa del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para encontrar una salida constitucional del país inundado de enfrentamientos callejeros violentos con muchas víctimas, guiados por la oposición en mayo, junio y julio del año pasado.

La participación masiva de los venezolanos en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente dio una clara señal a la oposición de que la gente rechazaba sus métodos violentos y los disturbios se detuvieron.  Debilitada y separada, la Oposición ha participado en las elecciones para gobernadores en octubre, pero ganó sólo 4 de los 23 estados del país, lo que fue una indicación inequívoca del débil apoyo en la sociedad.

Mientras tanto, el Gobierno ha estado presionando por un diálogo pacífico con la oposición a través de la mediación internacional en la República Dominicana. El objetivo era lograr una inclusión constructiva en las elecciones presidenciales de este año. Después de un largo y complejo proceso de negociaciones en las que participó el ex primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero, a principios de 2018 se redactó un Acuerdo entre el gobierno y la oposición, que contenía las garantías para la oposición democrática en las elecciones.

Pero en el último momento antes de firmarlo, siguiendo una llamada del entonces Secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, la delegación de la oposición se negó a firmarlo. Los partidos de la MUD dijeron que no participarían en las elecciones porque las garantías de la democracia no eran suficientes e insistieron en que se pospusiera las elecciones. Y declararon que si se hacían las boicotearían y pedirían a sus partidarios que no votaran para deslegitimar el procedimiento en sí. Washington y Bruselas abiertamente se pusieron del lado de la MUD. En este equipo entran asimismo  otros 14 gobiernos de derecha en América Latina, conocidos como el Grupo de Lima.

La respuesta del Presidente Maduro fue que el plazo constitucional para las elecciones era este año y que se llevarían a cabo conforme a lo dispuesto por las leyes del país, ya sea que la MUD participará o no y que a la gente extranjera le gustara o no. La intención original era que la votación se realizara en abril, pero después de consultar con el CNE, fue programada para el 20 de mayo.

Incluso con el anuncio de esta decisión, los EE.UU. y la UE afirmaron que no reconocerían las elecciones porque no iban a ser democráticas. Nuevas sanciones también llegaron.

Esta campaña, con una estigmatización previa de las elecciones antes de su celebración, es una de las razones por las cuales las autoridades venezolanas están persuadidas de que están sujetas a una guerra de propaganda. Bastante justificable y Zapatero, como observador el día de las elecciones, el 20 de mayo, dijo a los periodistas a su alrededor que definitivamente no compartía ese enfoque. Y que eso ponía en riesgo la estabilidad de Venezuela, un país que él cree que necesita principalmente paz y evitar cualquier riesgo de escalada del conflicto.

  

El ex Premier español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido constantemente buscado por los periodistas por su activo papel de mediación. Foto: hablame24

Es un hecho que las elecciones difícilmente podrían presentarse como realizadas sin alternativas, porque además del “oficial” Nicolás Maduro se registraron tres candidatos más con plataformas opositoras.  Estos tres decidieron no cumplir con el llamado de boicot de la MUD y lanzaron sus candidaturas con la esperanza de derrotar a Maduro a través de las urnas. Su mensaje fue que si se necesitaban cambios en el país, no se podían lograr con boicots, sino  que debían estar involucrados en el proceso.

El rival más serio o, por lo menos, el más ambicioso de Maduro fue Henry Falcón, un abogado de 56 años.

Henry Falcón fue considerado como el rival más serio de Nicolás Maduro. Foto: EFE

Durante dos mandatos fue alcalde de Barquisimeto y otros dos mandatos más fue gobernador de Lara. Fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1999 y activista del Partido creado por Hugo Chávez, la Quinta República, así como por el Partido Socialista Unido de Venezuela y Patria para todos. En 2010, se separó de esta tendencia política y creó su propio partido, la Unión Progresista. Además de esta organización, la nominación de Falcón también fue elevada por el Partido Social-cristiano (COPEI), el Movimiento por el Socialismo (MAS) y el Partido Ecológico. Se consideró que Falcón era el oponente de Maduro con mejores posibilidades en su presentación, un pronóstico que se justificó con su clasificación de segundo lugar en la votación. Pero sobre los resultados nos detendremos más adelante.

Javier Bertucci, un empresario de 48 años y pastor evangélico, también fue candidato.

Javier Bertucci también compitió por la presidencia. Foto: EFE

Es director de la Asociación Cívica “El evangelio cambia”, a través de la cual ejerce su liderazgo religioso en Venezuela. Lanza sus ideas en la radio y la televisión. En muchos medios venezolanos y extranjeros su nombre resonó en medio del escándalo de los “Papeles de Panamá” con el ocultamiento de capital en paraísos fiscales. En 2010 fue juzgado por contrabando de combustible.

Reinaldo Quijada, es un ingeniero electrónico de 58 años que  también se unió al sufragio.

Reynaldo Quijada también figuró entre los aspirantes a la presidencia. Foto: Aporrea.

Nació en Suiza, donde su padre trabajó como diplomático. Candidato por el Partido de la Unidad Patriótica del Pueblo’89. Al igual que Falcón, fue un activista del Partido Socialista Unido de Venezuela. Se retiró de él y fundó su propio partido (que lo nominó como candidato) después de la muerte de Hugo Chávez en 2013.

Llegué a Caracas el 19 de mayo, un día antes de las elecciones, y soy testigo de que, en el camino desde el aeropuerto hacia el hotel, en muchos lugares vi enormes vallas publicitarias con el retrato de Falcón.

Cartel con el rostro de Henry Falcón en una de las carreteras principales de Caracas. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova.

También estaba Maduro pero Falcón definitivamente tenía más. Ya el día de la votación también vi muchos carteles con la foto de Bertucci en las calles más pequeñas.

Al fondo de la calle en esta foto aparecen pasquines con los rostros de Nicolás Maduro y Javier Bertucci. La foto fue tomada en el municipio Libertador de Caracas el día de las elecciones. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Las leyes venezolanas no requieren que se retiren carteles y vallas publicitarias el día de la votación. Por lo tanto, en esta ocasión, no hubo quejas de ningún candidato, incluida la oposición.

Tampoco hubo quejas sobre la fortalecida presencia del ejército que protegía todos los centros electorales. Las consideraciones de seguridad ahora parecen irrefutables para cualquier ciudadano venezolano después de la tragedia de la violencia callejera del año pasado que provocó la muerte a más de 120 personas.

La protección del ejército en los colegios electorales en algunos lugares fue confiada a bellas muchachas que vestían sus uniformes militares. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Si hoy Ud. habla con un cualquier venezolano sobre esas “protestas” y sus víctimas, al menos en las dos terceras partes de los casos escuchará que la culpa fue de la oposición radical que provocó los enfrentamientos y llevó a los “muchachos confundidos” a luchar contra las fuerzas de seguridad con sus propias armas artesanales, que a menudo se detonaban en sus manos, y lanzando cócteles Molotov, que también explotaban antes de ser lanzados.

El caso más horrendo fue el de Orlando Figueras, un muchacho negro de 21 años que fue atacado, golpeado y quemado vivo por manifestantes antigubernamentales en la Plaza Altamira de Caracas el 20 de mayo de 2017. La razón de esta atrocidad fue que los enfurecidos atacantes creyeron que el chico Orlando era chavista, por ser negro y estar mal vestido. A pesar de haber luchado por su vida en hospitalización unas dos semanas después el muchacho falleció…

No sé si fue una coincidencia, pero las elecciones presidenciales venezolanas se celebraron exactamente el 20 de mayo, el mismo día del aniversario del ataque a Orlando Figueras, que hizo que los venezolanos se alarmaran para no permitir que el odio y la agresión reinaran en su país.

En una declaración televisada el 20 de mayo de este año, el segundo hombre del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, manifestó que iba a votar en memoria de Orlando Figueras.

El propio presidente en ejercicio, Nicolás Maduro, también apareció en la televisión en la mañana del día de las elecciones para invitar a sus compatriotas a votar, sin importar quién, pero que votaran para defender la democracia. También les instó a optar por la paz antes que por las balas.

Por supuesto, estas declaraciones fueron interpretadas por la oposición que no fue a votar y por los candidatos de la oposición participantes como un ejercicio de influencia sobre el votante.

Sin embargo, Henry Falcón, considerado como el principal oponente de Maduro en la contienda, armó mucho ruido, no por eso, sino porque dijo que en muchos lugares los llamados “puntos rojos” del PSUV y los consejos comunales locales estaban inadmisiblemente muy cerca de los colegios electorales y que sus emisarios estaban influyendo directamente en los votantes haciendo uso de otro atributo específico conocido como la “el carnet de la Patria”.

Este “carnet de la Patria” se introdujo el año pasado. Contiene información detallada sobre el estado social del propietario y de acuerdo a los programas sociales del gobierno pueden determinarse con mayor precisión si la persona debe recibir en mayor o menor medida los beneficios sociales. Debe tenerse en cuenta que, debido a la dificultad relacionada con el continuo déficit de alimentos y la creciente  inflación y especulación con elevadísimos precios de “libre mercado” los venezolanos sobreviven principalmente gracias al sistema de protección CLAP (Comités Locales para la alimentación y producción),  mediante paquetes de alimentos subvencionados a  precios muy módicos. Los reciben en su lugar de trabajo y de residencia.

Además, sus salarios se combinan con cupones adicionales, que nuevamente son para alimentos y otros productos de la canasta básica que son de primera necesidad. La distribución de estos cupones se realiza a través de los datos proporcionados por el “carnet  de identificación de la Patria”.

En general, la oposición genera mucho ruido sobre este sistema, porque si una persona por cuestiones ideológicas no quiere inscribirse en él, no recibe o recibirá con menos frecuencia los bonos y paquetes del CLAP.

Aquí está la conexión con las elecciones. Según Falcón, los emisarios del PSUV y los concejales comunales habían reunido la información sobre los titulares del “carnet de la Patria” que habían votado (atención, no  por quién votaron, sino si votaron o no), y de esta forma hacían creer a la gente de que recibirían un cupón adicional por votar… Una acusación extraña y virulenta de la tan moderna “suposición fundamentada”… Porque, en efecto, no se planteó en blanco y negro la confirmación de tales hipótesis. Nunca se han ofrecido o recibido bonos por efectuar el derecho al voto.

En lo que respecta a los “puntos rojos”- estas son las mesas improvisadas, a las que los activistas chavistas se dirigían precisamente al salir de los colegios electorales.

Chavistas del “Punto rojo” del distrito La Cañada en el barrio 23 de enero en Caracas. Estaba ubicado a unos 200 metros del colegio electoral, tal como lo estipula  la ley. Todos los partidos tienen derecho a colocar esos “puntos rojos” para contabilizar y verificar el número de votantes para el escrutinio después de conocer los datos oficiales. Los puntos han sido una práctica común durante 20 años. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

 

Por cierto, la gente hacía cola frente a estas mesas y deseaba decir que habían votado. Muchos orgullosamente agitaron su “carnet de la Patria”. Vimos esto temprano en la mañana del 20 de mayo en el distrito La Cañada, pero no vimos que alguien les diera nada. De hecho, los chavistas llevaban su propia cuenta paralela de los votantes para conciliarla más tarde con los datos oficiales.

Es importante enfatizar que el derecho a tener tales “puntos rojos” es de todos los partidos que nominan sus candidatos en las elecciones. Por ley, los “puntos rojos” deben estar al menos a 200 metros del centro de votación. Esto fue lo que vimos en el caso del punto en La Cañada, donde estuvimos.

En la cola frente al “punto rojo” en La Cañada, algunos agitaron con orgullo su “carnet de la Patria”. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Falcón protestó porque creía que en muchos lugares esta distancia no fue respetada, y que los activistas chavistas entraban en los colegios para hacer averiguaciones y encuestas. En el colegio electoral de Santa Teresa, la coordinadora nos dijo que hubo un caso allí, pero que ella conminó a la mujer a que saliera y se alejara a 200 metros.

El día de las elecciones, cuando aparecieron las primeras denuncias de Falcón, personalmente la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, emitió una declaración e insistió en que todos los activistas de los puestos rojos mantuvieran estrictamente la distancia establecida por la ley. Por lo tanto, las violaciones no se pueden atribuir a las autoridades oficiales, sino más bien al entusiasmo de activistas locales.

Mis experiencias personales son de un día de sufragio electoral muy tranquilo en el que no vi rostros huraños y en el que el proceso de votación se llevó a cabo sin problemas y de rutina – porque era obvio que las personas están acostumbradas a ir a las urnas por las muchas elecciones celebradas hasta ahora en el país. Por supuesto, la mayor intriga hasta la noche en que se anunciaron los datos oficiales fue el por ciento de participación de los votantes. Era muy importante para los chavistas lograr un porciento suficientemente representativo de participación para que las elecciones tuvieran prestigio y demostrar que el boicot de la oposición no funcionó. En la noche, cuando la presidenta del CNE anunció que votó el 46% de los votantes con derecho al voto de alrededor de 20 millones de venezolanos, fue una feliz noticia para el equipo de Maduro. Porque en el transcurso del día muchos medios extranjeros especulaban que la participación estaba por debajo del 20%.

En los comentarios posteriores, el mismo Maduro y todos los funcionarios de la dirección del país han enfatizado constantemente que este porcentaje de participación es una señal de alta conciencia y abnegación del pueblo venezolano, que durante tanto tiempo ha estado sujeto a una cruel guerra económica y graves privaciones, pero que, sin embargo, salió para participar democráticamente en la solución del destino del país.

A su vez, la oposición y los medios de comunicación más grandes del mundo en sus ataques han expresado que se trata de un bajo porcentaje de participación sin precedentes porque en Venezuela generalmente vota el  80% de los electores.

Desde el campamento chavista replicaron a su vez con los datos de las votaciones de otros países, por ejemplo, de cómo en Chile se eligió al actual presidente con los votos del 42% de los electores. También recordaron los datos sobre la baja participación en la elección de Bill Clinton en los Estados Unidos o de Emmanuel Macron en Francia.

Es un hecho que los chavistas consideran que el porcentaje de participación logrado es bueno porque la presión propagandística sobre los votantes para que no fueran a votar fue realmente muy fuerte y se combinó con todas estas sanciones dirigidas a provocar una crisis económica aún mayor, a la imposibilidad de recibir los pagos internacionales, un bloqueo total al estado, la prohibición de las transacciones en cuanto a la deuda estatal de Venezuela, etc.

Los resultados concretos de los cuatro candidatos que Tibisay Lucena anunció el 20 de mayo, a última hora en el CNE, ya son bien conocidos. La victoria fue para Nicolás Maduro con casi el 68% o cerca de 6 millones de votos, Henry Falcón fue el segundo con alrededor del 21% o aproximadamente 1 millón y 900,000 votos. El 10% o alrededor de 900,000 votos correspondió a Javier Bertucci. El último lugar con un 0.4% o cerca de 34,000 votos perteneció a Reinaldo Quijada.

La presidenta del CNE, Tibisay Lucena (extrema izquierda) anuncia los resultados de la votación. Los gráficos muestran los votos recibidos por cada uno de los candidatos. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

 

Inmediatamente después de anunciar los resultados, presenciamos otra manifestación interesante de la democracia venezolana. De hecho, el CNE en cuestión está compuesto por cuatro “rectores” (así llamados) y un presidente, en este caso, Tibisay Lucena. Entre los cuatro “rectores” hay tres mujeres y un solo  hombre: Luis Emilio Rondón. Resultó que este último es de la oposición.

Después de que Tibisay Lucena finalizara la declaración oficial en nombre del CNE, Rondón se colocó detrás de otro micrófono instalado al lado del estrado, para pronunciar un ardiente discurso opositor,  repitiendo todas las acusaciones que Henry Falcón había expresado durante el día.

Luis Emilio Rondón pronunciando su discurso opositor en el CNE. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

La mayoría de los observadores internacionales que estábamos en la sala nos reunimos a su alrededor para escucharlo, por supuesto. Pero muchos no podían creer lo que estaba sucediendo. ¿Cómo es que tal cosa ocurría,  no se dice acaso que el gobierno del país ha mantenido todo bajo control? ¿Es posible ser miembro de una institución como el Consejo Nacional Electoral y manifestar no una opinión alternativa sobre las elecciones, sino un criterio acusador y agresivo? ¿No debería mantener la disciplina institucional?

No, Rondón pronunció su discurso, que fue tres veces más largo que el de Tibisay Lucena, sin ninguna preocupación, fue grabado por todos los medios de comunicación extranjeros acreditados, y luego dio muchas entrevistas que circularon por todo el mundo. Pero si para algunos colegas periodistas su opinión fue la personificación de su rebeldía personal, para mí y para la mayoría de los observadores, fue una prueba más de la verdadera democracia de Venezuela donde todos pueden expresar libremente su opinión.

Entre los muchos observadores extranjeros, como ya he mencionado, estuvieron los representantes de Honduras y Ecuador: Manuel Zelaya y Rafael Correa.

En la emoción de la noche post electoral y entre la barahúnda de muchos que deseaban tomarse fotos con ellos, me las arreglé para entrevistarlos de manera relámpago a los dos. He aquí las entrevistas.

MANUEL ZELAYA, ex presidente de Honduras:

Manuel Zelaya, el ex presidente de Honduras, derrocado en 2009, fue observador de las elecciones venezolanas. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Sr. Presidente, ¿cuáles son sus impresiones sobre las elecciones en Venezuela?

– Esto aquí es más que un mero proceso eleccionario. Es una batalla entre el capitalismo global, opresivo, excluyente e inmoral y un proceso socialista que trata de darle al pueblo venezolano independencia y soberanía. Solo puedo felicitar a este pueblo por sus esfuerzos. A pesar de estar económicamente bloqueado desde el exterior, quiere paz y envía un mensaje de tolerancia.

¿Sobre su patria, Honduras, ¿qué nos puede decir, brevemente cómo está la situación allí?

– En Honduras, los Estados Unidos está imponiendo una dictadura militar. Somos los más pobres, los más aplastados del mundo. Hay un uso excesivo de la fuerza por parte del estado contra las personas, y todo esto es apoyado por los Estados Unidos. En nuestro país los Estados Unidos apoyan esta dictadura, y aquí, en Venezuela, critican la democracia.

RAFAEL CORREA, ex presidente de Ecuador:

Rafael Correa, el ex presidente de Ecuador, también estuvo entre los observadores internacionales en las elecciones venezolanas. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

¿Qué piensa sobre el proceso electoral en Venezuela?

El proceso es completamente correcto y limpio. Lo digo como testigo directo: visité cuatro colegios electorales aquí en Caracas. Creo que el proceso es perfecto. Y este es un sistema electoral muy sólido que no puede ponerse en tela de juicio.

¿Continuará la revolución latinoamericana en el contexto de esta ofensiva de la derecha?

La revolución latinoamericana sufrió fuertes golpes de todo tipo. Nos enfrentamos al “partido de los medios”, con la prensa corrupta. De hecho, es muy corrupta, especialmente en América Latina. En Brasil, vimos un golpe de Estado, en Ecuador – una gran traición que socavó el orden constitucional. Pero tenemos plena confianza en la conciencia de nuestros pueblos que son capaces de valorar dónde está la verdad.

¡Gracias!

¡Y un gran abrazo para Bulgaria!

El otro observador extranjero muy buscado para entrevistas y comentarios fue el ex primer ministro español, José Luis Rodríguez Zapatero, muy conocido por su misión mediadora entre el gobierno y la oposición en las negociaciones en la República Dominicana, que terminó de manera tan decepcionante para él también. Esto es lo que dijo Zapatero ante la multitud de periodistas que le preguntaron si continuaría contribuyendo al establecimiento de un diálogo interno en Venezuela:

“Para mí, la palabra clave antes, durante y después de las elecciones es la paz. Estoy convencido de que el proceso de diálogo no solo es necesario sino también inevitable. En vista de esto, he actuado durante estos tres años en la mediación, por lo que también tomaría parte en nuevos esfuerzos en esta dirección”.

En cuanto al nuevo-viejo presidente, Nicolás Maduro, expresó en su discurso en la noche posterior a las elecciones que sería el presidente de todos los venezolanos, agradeciendo a todos los votantes, sin importar quién. También señaló que inmediatamente comenzó un diálogo nacional por la paz e invitó a todos sus oponentes a unirse.

El nuevo presidente Nicolás Maduro prometió un diálogo nacional en su discurso en la noche de las elecciones. Foto: EFE

Un día después, esta invitación fue respondida por Javier Bertucci, quien aceptó completamente los resultados de las elecciones. En contraste, Falcón los refutó y muy exóticamente insistió en volver a votar a fin de año.

Bertucci fue recibido por Maduro en el palacio presidencial de Miraflores y discutieron qué medidas urgentes deberían tomarse para mejorar la situación en el país.

Maduro ya formó su nuevo gobierno y le ha concedido el puesto clave de ministro de Economía a la prestigiosa economista Pasqualina Curcio, quien realmente tiene que hacer milagros para mejorar la situación económica, especialmente en el contexto de las nuevas sanciones introducidas por Washington y prometidas por Bruselas.

“Venezuela hoy es nuestra primera línea en el frente. La supervivencia y la continuidad de la Revolución Bolivariana es una promesa para el futuro de la izquierda en América Latina”. Esto me dijo al salir de Caracas la maestra y activista social de Asunción, Paraguay, Mirta Bonci, quien también se encontraba en nuestro grupo de observadores.

Y yo diría como conclusión que me sentí profundamente conmovida una vez más por sumergirme en medio del cálido y cariñoso pueblo venezolano, con su profundo deseo de paz, de tranquilidad, de independencia y desarrollo digno de su país.

Venezuela quiere  paz, tranquilidad y una vida digna para sus hijos. Foto cortesía de Kadrinka Kadrinova

Discurso de Maduro y gran viraje revolucionario

Risultati immagini per chavismopor Néstor Francia

¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? … Esta Revolución puede destruirse… nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.

Fidel Castro Ruz, Universidad de la Habana, 2005

 

Porque hay que recordar, hermanos y hermanas, que el partido Acción Democrática llegó a tener aquí el sesenta por ciento de apoyo electoral y que tuvo líderes que arrastraban gente y movían a las masas, pero creo que este año terminó ese partido, ya es solo un cascarón podrido, no solo vacío, podrido. Ese es nuestro rumbo. Si no cambiamos, ese sería el destino de los partidos nuestros. Porque aquí no hay magia posible: o tenemos el apoyo popular y lo incrementamos con participación y atención a la gente y amor por la gente, no solo de boca sino demostrándolo, o no lo tenemos y nuestro destino será la muerte política ¡Escríbanlo, porque así será!

Hugo Chávez, Academia Militar, 13/11/2004

 

El presente artículo lo he dividido en dos partes. En la primera haré algunos comentarios sobre el discurso del presidente Maduro del pasado jueves 24 de mayo, en ocasión de la presentación de credenciales ante la ANC. En la segunda presentaré algunas ideas que apuntan a contribuir para la definición de caminos hacia el gran viraje revolucionario que creo está planteado, como cosa de vivir o morir.

 

I: El discurso del Presidente

Todo quedará claro, los escenarios ineludibles, que se alimentan de los hechos concretos, se impondrán, pasará lo que ha de pasar. Lo dije y lo sostengo: las elecciones no resuelven nada. Lo dije y lo sostengo: viene la eclosión de un maremágnum de contradicciones, incluidas las que se dan en el seno del movimiento revolucionario. Lo dije y lo sostengo: lo que viene es joropo, la paz es una ilusión, el socialismo un desiderátum, la economía seguirá navegando en medio de una tormenta incrementada, cada vez más dura, al menos en lo inmediato (Todo ello a menos que…) Esto último lo insinuó el presidente Maduro en su reciente discurso ante la ANC: “No puedo aquí engañar a nadie, (las sanciones) nos van a crear graves dificultades, dolorosas dificultades que vamos a enfrentar paulatinamente y las vamos a superar y las vamos a derrotar”.

El predecible agravamiento inmediato de la situación económica, sobre todo de la asfixiante inflación que flagela al pueblo trabajador, obliga a dejar ya -¡ya!- el triunfalismo y someternos a un examen profundo que nos permita abordar lo único que puede salvarnos del naufragio: un viraje radical, de 180 grados, en la gestión de gobierno y en las políticas y el discurso de la vanguardia. Esto requiere que abramos la mente, nos saquemos el casete desgastado que nos paraliza y apliquemos de verdad-verdad la máxima robinsoniana: o inventamos o erramos.

El Presidente asomó en su discurso: “Vengo con el espíritu del futuro, de la construcción de lo nuevo, Venezuela necesita un nuevo comienzo en revolución, con revolución y para hacer revolución, escuchemos bien el clamor de un pueblo y también sus silencios, aprendamos a escuchar los silencios y el clamor del pueblo”. Suponemos que con la alusión a los “silencios”, se refiere al 54% de venezolanos que no emitieron su voto en las elecciones presidenciales, un record negativo al menos de los últimos 20 años.

También habló el Presidente de una revolución “que no se duerma y que aprenda a hacerse y rehacerse, a crearse y recrearse de manera permanente, esto no es un problema de Maduro, sería muy sencillo si fuera un problema de un hombre y fuera un problema mío, o solo de mi incumbencia”. Tiene toda la razón, no es un problema de Maduro. Si la vanguardia chavista no asume este llamado con seriedad, si va a seguir en su burbuja ineficaz y conformista, nada de lo que haga el Presidente servirá de algo. Hubo gente que hasta me insultó por mi artículo “La victoria pírrica”. No practico la soberbia intelectual, así que supongo que tengo parte de razón y parte de equivocación, como suele suceder. Pero en el fondo de mis razonamientos reposan las mismas preocupaciones que muestra Maduro. Unos se agarraron del título del artículo, otros del análisis cuantitativo (que sostengo), no todos asumieron la carga autocrítica que quise transmitir, que era lo principal. Bien, no soy tan importante como para que alguien me haga caso, pero espero que todos escuchemos al Presidente, que no nos quedemos solo en lo bueno sino que reparemos también en lo malo y actuemos en consecuencia: “Lo primero que llamo es a la transformación del liderazgo de la Revolución…  No estamos haciendo lo suficiente, no lo estamos haciendo bien, hay cosas buenas que hacemos, pero no quiere decir que lo estamos haciendo bien ni que estamos haciendo lo suficiente… No nos caigamos a coba nosotros mismos, ni le caigamos a coba a nadie en este país, hace falta una gran rectificación profunda, un aprendizaje profundo, hacer las cosas de nuevo y mejor más allá de la consigna, del aplauso, no estamos haciendo las cosas bien y tenemos que cambiar este país, pero tenemos que empezar por nosotros”. Amén.

 

En nuestra opinión, las 6 líneas que esbozó el Presidente no configuran un plan, nos parecen más bien un catálogo de intenciones. Un buen comienzo, nada más, para avanzar hacia una propuesta global de transformación. Ahora nos toca a todos dejarnos de pendejadas, de ese chavismo intelectualmente comodón y exultante, y tocarnos el corazón, sacárnoslo si es necesario, lanzarlo contra la pared a ver si se reanima y nos resucita. Cambio radical, no maquillaje es lo que necesitamos. Veamos.

 

La primera línea era obligada, pero confesamos nuestras dudas, si se aborda el diálogo nacional desde la perspectiva de lo que se dio en Santo Domingo. Diálogo y pacificación, dijo el Presidente, pero eso no es lo que quiere la derecha extremista, no es lo que sugiere Juan Manuel Santos cuando oficializa su ingreso a la OTAN  ni Trump cuando emite su más reciente decreto criminal contra nuestro pueblo. Venezuela necesita otro diálogo, en primer lugar un gran diálogo económico, no con los politiqueros que venden la Patria. Con la derecha extremista no hay reconciliación posible, porque eso no está en sus planes. La paz solo puede garantizarse si hay una reconciliación con el pueblo de a pie, con los proletarios y con las clases medias empobrecidas, si crecemos exponencialmente en el apoyo popular. El Presidente solo no puede, el chavismo solo tampoco. Lo principal aquí es que logremos algo a lo que hicimos referencia en un Análisis nuestro que circuló en medios y redes digitales, el 16 de julio de 2014, o sea ¡hace casi cuatro años!: “Nosotros pensamos que este pueblo paciente y noble no está esperando soluciones para mañana. Pero sí que se le muestre con claridad un camino. No el Plan de la Patria, que es un proyecto estratégico, sino elementos tácticos para el mediano plazo que le restauren la esperanza, que anda algo golpeada. Sobre todo, un camino que le haga creer que será posible superar las dificultades económicas actuales, un plan coherente, global, que combine distintas medidas que configuren una perspectiva nítida. Inclusive, no dudamos que este pueblo estaría dispuesto a hacer algunos sacrificios si se le muestra la luz al final del túnel. Ya no bastan las generalidades, las carantoñas al pueblo, las promesas. La gente quiere verle el queso a la tostada”. Bien, como nos gusta explicar, en el tiempo histórico estas palabras las dijimos hace apenas un par de horas. Están del todo vigentes.

 

La segunda línea de acción: “Avanzar hacia un acuerdo económico productivo para lograr la estabilización de la economía… Acuerdo económico con los sectores empresariales y productivos, públicos, mixtos y privados para un proceso de crecimiento y recuperación sostenida de todo el sistema económico venezolano”. Muy bien, pero ¿cómo hacerlo y para qué? Hice una propuesta, en torno al tema económico, en otro Análisis que circuló el 22 de noviembre de 2017, y que evoco ahora: “la solución profunda y estable no se puede lograr con paños calientes, medidas aisladas, operaciones de emergencia ni buenas intenciones. Tampoco puede solo el Gobierno, el daño es demasiado grave… hoy presentamos responsablemente la propuesta de llamar a un Congreso Nacional de Economía (nacional, no del Gobierno ni del PSUV) que aborde de madera integral el tema del sistema económico que debe darse Venezuela para superar el modelo rentista e improductivo en el marco de la realidad venezolana”. De manera que en este asunto del “acuerdo económico” tenemos, en lo que a mí respecta, seis meses de atraso. En aquella oportunidad nadie comentó mi propuesta, ni siquiera para rechazarla. Pero como dije, no soy tan importante, así que ahora que el Presidente ha hablado del acuerdo económico, acaso es pertinente echarle al menos una miradita a mi idea del Congreso Nacional de Economía, que algo de útil tendrá. Volveré sobre el tema, con un poco más de detalles, en la segunda parte de este artículo.

 

La tercera línea de acción: “Una lucha renovada y frontal contra todas las formas de corrupción y por el surgimiento de una nueva ética”. Bien, pienso que la corrupción es sobre todo un problema político, más que ético (que también lo es, pero en segunda instancia de cara a las soluciones inmediatas). Con el actual Estado estructuralmente burocrático e individualista va a ser muy difícil erradicar las prácticas administrativas delictivas. El Estado burgués que perdura entre nosotros privilegia la gestión gerencial individual, y los sistemas de control, igualmente burocratizados, son ineficaces y a menudo igualmente corruptos. De manera que para combatir este flagelo se necesita un cambio radical del Estado, que apunte al crecimiento exponencial de las formas de poder colectivas y de participación ciudadana. Pero esto será también materia de la segunda parte.

 

La cuarta línea de acción se refiere a medidas sociales necesarias, que buscan ayudar al pueblo a sobrellevar la carga de las dificultades, como el Carnet de la Patria y el programa Hogares de la Patria. Aquí no me detendré porque no apuntan, en mi opinión, a la solución estructural y estable de los problemas. En el caso del Carnet de la Patria, es una forma loable y eficaz para la atención social de la ciudadanía y la transferencia más transparente de subsidios directos, por lo cual deberá permanecer en el tiempo.

 

La quinta línea de acción es la Defensa de Venezuela. Creo que ha debido expresarse como primera línea, bajo el concepto de que la independencia es el bien más preciado de la Nación. Recordemos que en el Plan de la Patria que nos legó Chávez, esto se ubica como el primer objetivo histórico. De algún modo, todas las demás líneas están al servicio de esta. La Defensa de la Patria, y aquí volvemos a lo mismo, es un tema vinculado más a lo político que a lo militar. Se fundamenta, en el largo plazo, en la conciencia patriótica y política del pueblo, que se vincula a su vez a su condición moral, y esta a su bienestar general, que aumenta su sentido de pertenencia. Esta quinta línea debemos asumirla fuera de toda discusión de principios, es un asunto existencial del país.

 

La sexta línea se refiere a buscar el socialismo para consolidar la paz del pueblo. Es, para mi gusto, la idea más etérea de todas ¿Qué es el socialismo? ¿Estamos realmente en ese camino? En este terreno siempre es conveniente la duda sobre lo que estamos haciendo. Fidel Castro dijo alguna vez, sobre la Revolución Cubana: “Entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo”. Hay un dicho que afirma que de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno. Yo voy a parafrasearlo: de intentos fallidos ha estado empedrado el camino del socialismo. Quién sabe, digo yo. De todas formas volveremos sobre ello en la segunda parte del artículo. Aquí está, pase Usted adelante.

 

II: El gran viraje revolucionario

No se trata de algún movimiento táctico o de una pequeña corrección. Lo que se plantea en la Venezuela de hoy es un gran viraje revolucionario de carácter estratégico, en función de los objetivos de la Revolución ¿Y cuáles son esos objetivos, en primer lugar? Se podrían reducir en dos palabras expresas: independencia y socialismo. La primera se tiene solo de manera relativa, el segundo por supuesto que no se tiene. Ambas afirmaciones las hago con base a algo en lo cual los revolucionarios somos morosos: la caracterización precisa, realista, de la sociedad en la cual vivimos. Si esto no lo aclaramos, no seremos capaces de plasmar planes efectivos en ningún sentido. Hemos cometido los pecados del voluntarismo, de la improvisación, de la alucinación política, una y otras vez.

Veamos el asunto de la independencia, en primer lugar. Desde que Hugo Chávez asumió por primera vez la Presidencia, Venezuela ha alcanzado una independencia política bastante amplia. Ha dejado de estar alineada con las decisiones y políticas globales agresivas e injerencistas del imperialismo norteamericano. En una situación mundial como la que vivimos desde hace décadas, con el proceso de decadencia del hegemonismo yanqui, de la primacía de su moneda, tras derrotas militares significativas como Corea y Vietnam, la eclosión de la crisis global y estructural del capitalismo a fines del siglo pasado, y el surgimiento de nuevos centros de poder que le compiten los mercados y la influencia política, Estados Unidos no se podía permitir ningún desorden en el gallinero de su patio trasero. El ejercicio de soberanía nacional que impulso Chávez desde 1999, fue seguido por importantes victorias de la izquierda, y fuerzas progresistas y nacionalistas latinoamericanas, en la mayoría de los países suramericanos, en el Caribe y en Nicaragua. En ese contexto, Venezuela se convirtió en un foco de perturbación que pone en peligro el predominio político imperial en el continente, aun después de algunos importantes éxitos de la contraofensiva de la derecha, que no han significado en modo alguno una derrota definitiva de dichas fuerzas nacionalistas y progresistas, que se mantienen en lucha en medio de los malos gobiernos neoliberales. El “mal ejemplo” de una Venezuela que resiste con éxito en la defensa de su independencia, no puede sino preocupar al Imperio y activarlo contra nuestro Gobierno.

Pero en el ámbito económico, el nuestro sigue siendo un país altamente dependiente del imperialismo y del capitalismo mundial, a pesar de la ayuda de poderosos aliados geopolíticos como Rusia y China, lo cual es fácil comprobar por los estragos que ha causado la agresión económica imperial. Al ser un país que no ha podido garantizar su soberanía alimentaria y depender altamente de un mercado como el petrolero, dominado ampliamente por las fuerzas del capitalismo, es imposible pensar que podemos ser independientes económicamente en las actuales circunstancias. Esto es sumamente peligroso y negativo, y nos obliga a diseñar un camino de recuperación productiva que no va a ser corto pero que tampoco puede ser tan largo.

En cuanto al socialismo, esto no es hasta ahora más que una entelequia, una ficción. Es evidente que estamos lejos de ser un país socialista. En primer lugar, soy de los que piensan que no es posible construir el socialismo en un solo país, menos aun con el dominio global, aun muy fuerte aunque decadente, del imperialismo norteamericano, que además tiene contrapeso en otras dos potencias que también son capitalistas, como Rusia y China (con predominio, al menos en China, del capitalismo de Estado). Estas dos potencias se alinean con las fuerzas antiimperialistas por razones menos ideológicas que geopolíticas. Otros países gobernados por fuerzas antiimperialistas como Cuba y Vietnam, han iniciado la recuperación de formas de la economía capitalista que de todos modos existían de manera solapada, tanto por fenómenos internos como por la inversión extranjera, como el caso del turismo en Cuba, donde la participación del capital privado español es notable desde hace años.

Pero además, en la economía venezolana juegan un papel de primera línea los grandes capitales privados. Para abril de 2010, la banca privada se abrogaba 68,7% de la cuota del mercado y la seguía la banca pública o estatal con 31,91%. Esta proporción ha variado muy poco. De junio de 2016 a junio de 2017, la banca venezolana más que duplicó el monto de sus activos, con un crecimiento de 320,3% con relación al mismo lapso del año anterior. En cuanto a esto, hay que agregar el dato de que de los 10 primeros bancos de Venezuela, de acuerdo a sus activos, 7 son privados, con una participación conjunta en el mercado de alrededor del 70%. Esto significa que, dentro de una absoluta lógica del capital, los banqueros son cada vez más ricos y casi todos los demás cada vez más pobres (se exceptúan, por supuesto, los otros pocos grandes burgueses, incluidos los corruptos del Estado y los mantenidos del imperialismo). Al pensar en cosas como esta, me molesto cuando está a punto de agotárseme el papel toilette, sabiendo que un paquete de cuatro unidades se consigue en el mercado capitalista por el equivalente a diez días de mis ingresos.

Hace poco más de un año fui parte de una delegación venezolana que viajó a República Dominicana para un encuentro continental de movimientos sociales. En ese momento escaseaba la harina de maíz pre cocida en Venezuela. Me sorprendió un tanto ver, en un súper mercado de Santo Domingo, estanterías abarrotadas de harina P.A.N. Por supuesto, a Lorenzo Mendoza le importa muy poco que los venezolanos pasemos trabajo, mientras el vende sus productos alrededor del mundo y percibe ganancias de millones de dólares que engordan cada vez más sus arcas. Muchas personas en Venezuela creen que Polar es sinónimo de cerveza y harina P.A.N. Pero en realidad se trata de un monstruo capitalista que produce múltiples marcas de consumo masivo: cerveza y bebidas  no alcohólicas a base de malta; vinos y sangrías; gaseosas (Pepsi y 7up, p/e), bebidas deportivas y energéticas (Gatorade, p/e), arroz, avena, aceite, pastas, margarinas (Mavesa p/e), vinagres, mayonesa, salsas, alimentos del mar, mermeladas, bebidas achocolatadas, helados, alimentos balanceados para animales, jabones, detergentes y suavizantes de ropa; aperitivos (Ruffles, Doritos y Lay’s, p/e). Es decir, cada uno de nosotros, los pendejos empobrecidos, contribuye cada día al enriquecimiento desmedido de Mendoza, consumiendo sus distintos productos. Capitalismo puro, capitalismo salvaje.

Empresas Polar cuenta con la bicoca de 28 plantas y 191 agencias, sucursales y centros de distribución en Venezuela, una planta productora de alimentos en Colombia y otra de malta y Harina Pan en Estados Unidos. Los productos de la organización también se comercializan en otros países de América, el Caribe y Europa.

De modo que no hay que discutir mucho para definir a Venezuela como un país con una economía capitalista y altamente dependiente. Esta es la verdad verdadera y no hay que darle muchas vueltas. Esta definición es imprescindible de cara a cualquier plan económico que se elabore. Por supuesto, también hay tímidos avances en el campo de la economía social, que difícilmente pueden ser la base de las políticas económicas en lo inmediato y en función de la superación de las actuales dificultades o al menos para trazar un plan que nos permita ver la luz al final del túnel.

Uno de los grandes errores del chavismo, desde sus principios como Gobierno en 1999, ha sido la improvisación económica, hecha además con base a ficciones intelectuales de los asesores económicos, Jorge Giordani entre ellos, que hoy anda pontificando contra Nicolás Maduro, como si no hubiera roto un plato. Gallineros verticales, cultivos hidropónicos, cooperativas agrícolas, agricultura urbana, puras fantasías en cuanto a su capacidad para garantizar la soberanía alimentaria. Creo que ha llegado la hora de aceptar la realidad, aunque no nos guste: aquí no se ha construido ningún socialismo. El chavismo siempre ha sido un movimiento patriótico, con importantes logros sociales y vocación de servir al pueblo. Pero en unas cuantas cosas ha fracasado, y es necesario reflotarlo y replantearlo, lo cual es absolutamente necesario para garantizar la permanencia de fuerzas patrióticas en el poder.

¿Qué hacemos, entonces, con esta realidad económica? Una opción del gusto de algunos sería la radicalización absoluta de la gestión económica, nacionalizando la banca y expropiando los grandes capitales, asumiendo el Estado todos los medios de producción y de distribución de mercancías y servicios ¿Es eso conveniente en las actuales condiciones del país? Yo creo que no, eso acentuaría hasta lo máximo los sufrimientos de pueblo y podría acabar con lo poco que hemos logrado en la defensa del presupuesto popular. Es simple: no hemos desarrollado ni remotamente lo suficiente la organización popular ni la economía social como para pensar que podemos sustituir completamente el sistema económico capitalista. Por eso han pasado ya otras revoluciones que cayeron en el error de intentar decretar el socialismo sin que las condiciones estuvieran maduras para ello, como no lo están en el mundo actual.

En la historia del último siglo (1917-2017) hay dos casos emblemáticos de  grandes virajes económicos en medio de importantes experiencias de índole socialista. Uno es el de la Nueva Política Económica propuesta por Lenin en la Unión Soviética, decretada el 21 de marzo de 1921. Esta política, adoptada ante los graves problemas económicos en la naciente revolución soviética, que generaban gran descontento en el pueblo, planteaba el viraje hacia formas del capitalismo de Estado y hacia una economía mixta que permitiera el retorno de algunas formas de la economía de mercado que habían sido dogmáticamente suprimidas, y concitó el rechazo de la llamada “oposición de izquierda” en el partido bolchevique. Este sector se pronunciaba a favor del control férreo y absoluto del Estado en la economía y calificaba la propuesta de Lenin como una traición al socialismo. Lo cierto es que para 1928, cuando Stalin puso fin a la NEP y dio inició a la etapa de los “planes quinquenales”, la producción industrial y agrícola había sido restablecida a los niveles que alcanzaban antes de la Primera Guerra Mundial. También había disminuido el desempleo, aunque igualmente se amplió la brecha entre las clase sociales. Sobre esto último, vale recordar la famosa frase del líder chino Deng Xiaoping, cuando la “oposición de izquierda” en el Partido Comunista de China criticó su idea de apertura al capital extranjero, aduciendo que entrarían a China los vicios del capitalismo: “Cuando abres las ventanas para que entre aire fresco, no puedes evitar que se metan algunas moscas”. Todo tiene sus bemoles. Lo cierto es que la NEP abrió las puertas de la conversión de la URSS en una gran potencia.

 

El otro caso es precisamente el de China bajo el liderazgo de Deng Xiaoping. Con la conducción de Deng, China emprendió las reformas económicas de liberalización de la economía socialista​ que permitieron a este país alcanzar impresionantes cotas de crecimiento económico. A partir de 1978, el sistema de comunas fue frenado progresivamente y los campesinos empezaron a tener más libertad para administrar las tierras que cultivaban y vender sus productos en los mercados. Al mismo tiempo, la economía china se abrió a la inversión extranjera. Ya a finales de aquel año, la empresa aeronáutica Boeing había anunciado la venta de varios aviones 747 a las líneas aéreas de la República Popular China, y la Coca-Cola había hecho pública su intención de abrir una planta de producción en Shanghái. Por supuesto, este viraje hacia una apertura económica tuvo la oposición de sectores de “izquierda” en el PCCH. Las reformas de Deng permitieron a China acceder a un período de prosperidad y la convirtieron en la gran potencia que es hoy, aunque ciertamente se fortalecieron características del capitalismo y se amplió, al igual que con la NEP, la brecha entre las clases sociales. Digamos de nuevo que todo en la vida tiene sus bemoles. Sin embargo, digamos también de una vez que aquellos virajes económicos no estuvieron acompañados de suficientes cambios políticos en el Estado que nosotros podríamos emprender, para no abandonar el camino de la justicia social y del desarrollo de formas de la economía social. Sin duda, nosotros no somos ni la URSS ni China, tenemos nuestras propias condiciones. Precisamente la propuesta de un Congreso Nacional de Economía apunta a establecer los virajes y elementos convenientes en una economía como la venezolana, y la volvemos a dejar en el tapete a ver si alguien puede recogerla y perfeccionarla.

 

La otra opción es el reconocimiento de la realidad que he descrito y emprender una amplia política de liberalización económica acordada con el capital ¿Es esto traicionar los ideales del socialismo? En este sentido, es interesante recordar la experiencia de la Revolución China, en 1949, cuando Mao reconoció que China, siendo un país semifeudal y enfrascado en una lucha patriótica, no presentaba las condiciones para el advenimiento inmediato del socialismo. Es claro que China entonces no presentaba la misma situación de la Venezuela actual, pero lo importante es recalcar con este ejemplo cómo el reconocimiento de la realidad puede conducir a formas creativas de enfrentarlas, más allá de los dogmas librescos e intelectuales. Al fundar la República Popular China, Mao definió el proceso que se abría como de Nueva Democracia, y sobre ello decía: “Esta república de Nueva Democracia será diferente, por una parte, de la vieja república capitalista, al estilo europeo y norteamericano, bajo la dictadura de la burguesía, esto es, la república de vieja democracia, ya caduca. Por otra parte, será diferente también de la república socialista, al estilo soviético, bajo la dictadura del proletariado, república que ya florece en la Unión Soviética y que se establecerá también en todos los países capitalistas y llegará a ser indudablemente la forma dominante de estructura del Estado y del Poder en todos los países industrialmente avanzados. Esta forma, sin embargo, no puede ser adoptada, por un determinado período histórico, en la revolución de los países coloniales y semicoloniales. Consecuentemente, en todos estos países, la revolución sólo puede adoptar en dicho período una tercera forma de Estado: la república de Nueva Democracia. Esta es la forma que corresponde a un determinado período histórico y, por lo tanto, es una forma de transición, pero obligatoria y necesaria”. El 1° de mayo de 1949, el Partido Comunista de China hizo circular un documento en el que se instruía: “Pueblo trabajador de todo el país, uníos, aliaos con la intelectualidad, burguesía liberal, todos los partidos y grupos democráticos, luminarias sociales y otros elementos patrióticos; consolidad y extended el frente único contra las fuerzas imperialistas, feudales y capitalistas burocráticas; luchad juntos para destruir a los reaccionarios del Kuomintang y construir una nueva China. Todos los partidos y grupos democráticos, organizaciones populares y luminarias sociales, convocad rápidamente una Conferencia Política Consultiva para discutir y llevar a cabo la convocatoria de una Asamblea Popular Representativa y establecer un gobierno de coalición democrático”.

En la Venezuela de hoy no está planteado un gobierno de coalición, pero sí, en nuestra opinión, el establecimiento de una gran coalición económica, donde deben participar todas las formas del capital, mientras estén dispuestas a contribuir con la recuperación económica y el avance hacia una Venezuela productiva, y también las formas de economía social que se ha venido instrumentando. Un frente nacional para la recuperación económica que establezca un programa mínimo que atienda diversos intereses y alcance acuerdos equilibrados sobre márgenes de ganancias, costos de producción y precios, sistema cambiario, adjudicación de divisas, política de importaciones, salarios, distribución, inversiones extranjeras, papel de la economía social, etc., en la búsqueda del establecimiento de una economía mixta, más o menos duradero, en las condiciones de un sistema económico capitalista que tienda a la regularización del mercado, la sostenibilidad de políticas sociales, la defensa de la soberanía y la colaboración de clases con acento en los intereses y el bienestar de las clases trabajadoras.

Ciertamente, en casos como el de China, la apertura económica y la recuperación de formas de la economía capitalista no han sido acompañadas de cambios políticos y en el Estado que permitan avanzar en la socialización del poder, el fortalecimiento paulatino de la economía comunal y la descentralización del poder político, y por el establecimiento de nuevas formas de economía comunitaria que compensen, al menos en algo, el avance de los desequilibrios propios del capitalismo, lo cual ha ahondado las brechas entre los ricos y los pobres, y entre el campo y la ciudad. Nosotros tenemos la oportunidad de acompañar la reformas económicas con una reforma a fondo del Estado que apunte a una institucionalización real del Poder Popular, que permita crear el marco para que los trabajadores puedan organizarse a fin de impulsar las formas sociales de la economía (producción y distribución) y ampliar paulatinamente el espacio de la economía social.

Creo que la socialización del Estado puede comenzar con cambios en el poder local municipal. Pongo a la orden mi propuesta a la Constituyente de eliminar la figura del alcalde y de los concejos municipales, y sustituirlos por formas colectivas de gobierno, con candidatos escogidos en asambleas de base y cuerpos colectivos electos en comicios universales y secretos. Todo ello acompañado por una red de  órganos colectivos parroquiales articulados entre sí y con instituciones del Estado nacional y regional. Más detalles de esta propuesta pueden ser conocidos en la Web http://www.nestorfranciaconstituyente.com.

Mis propuestas para el gran viraje revolucionario se resumen en el siguiente axioma: capitalización de la economía, socialización de la política. Por supuesto, un esquema tal no evitaría la lucha entre los distintos intereses de clases, pero sí podría contribuir a que esta lucha no nos conduzca a una guerra destructiva y dolorosa, sino que se avance a estratos superiores determinando las necesidades y medidas de cada etapa. Por supuesto, mientras dormimos con el enemigo, deberíamos tener cuidado de que no nos ahorque en medio del sueño.

Probablemente vendrán ataques desde distintos ángulos. Por las propuestas económicas habrá quien diga que soy un neoliberal, un derechista y hasta un traidor. Por las políticas, algunos me considerarán un radical o un populista. Para otros seré, simplemente, un loco más. Son gajes del oficio.

Como siempre, no me creo dueño de la verdad ni de la razón. Solo someto estas ideas al debate que ha convocado el Presidente. De todas formas mis esperanzas de que se me escuche no son exageradas. Estoy picado de culebra.

Segundo debut

Risultati immagini per chavismopor Luis Britto García

Repitamos cosas sabidas sólo para saber que las sabemos.

La victoria del 20 de mayo es el cuarto cheque en blanco que el pueblo le expide al sistema político para que haga lo que debe hacer.

Es  generoso cheque, con 5.823.728  votos a favor de Maduro y 47 puntos de ventaja sobre el más cercano contendor.

Pero es un cheque que rebaja el elevado cociente de participación de anteriores elecciones a  53,9%,  señal de que el talonario puede ser limitado.

Es  voto de confianza, expedido en duras y amargas condiciones de escasez e inseguridad, suscrito para que se las resuelva, y no para que se las ignore  o sirvan como  promesas de la próxima campaña.

El pacto de Punto Fijo se hundió con los partidos que lo suscribieron en 1958, porque pretendió reducir el debate político a  candidaturas y planchas.

Ya tenemos bastante de planchas y candidaturas: queremos soluciones.

Urgimos la aniquilación de la legión de bachaqueros multimillonarios, medianos y artesanales que trafican a la luz pública con  bienes subsidiados y  necesidades populares.

Queremos que de una vez por todas se cierre o por lo menos se controle exhaustivamente una frontera por donde se desangra el 40% de lo que Venezuela produce o importa.

Urgimos que se aplaste el aparato paramilitar que desde principios de siglo perpetra el terrorismo y  la Guerra de Cuarta Generación.

Solicitamos que se establezca constitucionalmente para aquellos que tienen varias nacionalidades la lealtad exclusiva hacia Venezuela y que las acciones contra ella sean penalizadas como traición a la Patria.

Aspiramos a que se publique la lista de empresarios y empresas que desaparecieron 60.000 millones de dólares preferenciales en importaciones fantasmas e impulsan la guerra económica, o el nombre de quien  oculta el listado y sus motivos.

Anhelamos que se impida la multiplicación fantasiosa de los precios, imponiendo un sistema universal digitalizado de contabilidad que obligue a las empresas a revelar costos de producción y márgenes de ganancia.

Exigimos un control informatizado previo, concomitante y posterior del ingreso y el gasto público, que fiscalice el cumplimiento de las metas y programas previstos para ministerios, institutos autónomos, fundaciones, empresas y propiedades del Estado, estados, municipios, alcaldías y consejos comunales, y establezca responsabilidades administrativas, civiles y penales por su incumplimiento injustificado.

Impetramos que la explotación de los recursos naturales se realice en lo posible con recursos propios o empresas donde Venezuela conserve mayoría decisiva; que los contratos sobre la materia sean objeto de publicidad exhaustiva en todas sus fases; que se realicen sólo con empresas que hayan demostrado sobrada capacidad técnica y financiera y presenten  expedientes irreprochables de relaciones con el Estado; y que en los acuerdos con empresas extranjeras no se concedan privilegios, beneficios, ventajas, exenciones de impuestos, regímenes de estabilidad tributaria o de sometimiento a tribunales extranjeros ni créditos ni otorgamientos de recursos que no rigen para las nacionales.

Demandamos que se respete rigurosamente el artículo 301 de la Constitución, según el cual “No se podrá otorgar a personas, empresas u organismos extranjeros regímenes más beneficiosos que los establecidos para los nacionales”, o que en homenaje al irrenunciable nacionalismo bolivariano se sancione una norma más exigente todavía.

Reclamamos que se aplique el principio de territorialidad de la renta y que se denuncien los infames Tratados contra la Doble Tributación, en virtud de los cuales  empresas y personas extranjeras dejan de pagar 17.800 millones de dólares anuales en impuestos, mientras que los venezolanos sí debemos pagar impuestos para facilitarles su gestión económica.

Demandamos la expulsión inmediata del sector público de quien intente sancionar normas o medidas neoliberales.

Reclamamos que  las reivindicaciones anteriores no figuren como promesas para  elecciones venideras, ya que deberían estar resueltas con el sólido piso político de la plenitud de poderes constitucionales y jurídicos que le ha conferido el pueblo al gobierno en las últimas consultas.

Señalamos que el repunte del crudo venezolano a  67,15 $ por barril vuelve  a dotar al bolivarianismo de piso económico para recuperar la producción,  y de  medios para asegurarnos un presente tolerable y un espléndido futuro.

Recordamos que cuando el gobierno se muestra incapaz de atender las demandas de los gobernados, la  crisis económica y social deviene crisis política.

Sant Roz y la Campaña Admirable

Risultati immagini per chavismopor Néstor Francia

Mi agudo pana Sant Roz se ha puesto en plan de responder mi artículo “La victoria pírrica”. Muy bien, porque mi principal intención cuando escribo estas cosas es la de forzar los debates que no hacen sino postergarse una y otra vez. Recuerdo cuando Chávez habló de las 3R (¿te acuerdas, pana? Ojalá que sí, porque muchos lo han olvidado), yo traté de impulsar un debate en PDVSA pero aquello de “revisión, rectificación y reimpulso” quedó en nada. Claro, a los sectores burocráticos no les interesa que se llegue ni al primer paso, la revisión, no vaya a ser que comiencen a aparecer por ahí las basuritas que llevan bien escondidas en la entrepierna. Todas esas justas críticas que tú asomas en la segunda parte de tu artículo llevamos años haciéndolas muchos de nosotros. Y no estoy de acuerdo en que nuestros dirigentes no tienen oídos para las críticas, sí los tienen, lo que pasa es que les entran por un oído y les salen por el otro. Por eso me parece muy bien que mi artículo se haya hecho viral y haya despertado un torbellino que me abruma: llamadas, mensajes telefónicos, correos, replicas por distintas vías. Sospecho que mi exigencia de debatir públicamente tantas cosas no son vainas mías, existe un numeroso contingente de chavistas leales y críticos que no nos vamos a seguir calando el silencio acomodaticio y oportunista (no hablo de ti, que sé que eres un arrecho).

Yo no escribo para convencer a nadie. La gente que discierna, que compare argumentos y que se haga su propia idea de las cosas. Pero eso no es posible si se trata de imponer una sola visión de la realidad y hacernos creer que estamos de pinga cuando no es verdad. Lo he dicho y lo repito: el amor del pueblo por el chavismo está en decadencia y si no nos ponemos las pilas esa bella novia se nos puede ir con otro.

Todas las contradicciones se van a profundizar, también las internas en el chavismo, eso es inevitable, pero es un tema para otro artículo que estoy preparando, porque voy a seguir siendo un carro sin frenos, como lo soy desde los 11 años cuando mandé al diablo la religión de mis padres y me afilié a la gloriosa Juventud Comunista.

Otra cosa, hermano, ya cansa un poco eso de estar usando a Bolívar como moneda corriente para justificar todo ¿Cómo se te ocurre comparar la Campaña Admirable con la campaña para las elecciones del 20 de mayo? Aquella fue una campaña guerrera de verdad, llena de grandes sacrificios de vidas, con hombres a caballo, no gozando una bola en unos autobuses cheverísimos de “Somos Venezuela”. No andaban los combatientes tomándose selfies en una marcha, ni bailando al son de cancioncitas electorales. Mantengamos las proporciones, hermano. La campaña electoral pasada fue una vaina típica de la democracia liberal representativa que aun rige en Venezuela en muchos aspectos. No fue Playa Girón ni la batalla de Stalingrado, ni el 13 de abril de 2002. Creo que es muy loable el gran esfuerzo que hizo la militancia y se lo agradecemos, pero tampoco comparemos esto con la Batalla de las Queseras del Medio. Fueron unas elecciones, muy importantes sin duda, pero no más que eso.

Por otra parte ¿Quién dijo que ejercer la función crítica desconoce la lucha de nuestro pueblo contra el imperialismo? ¿No sería bueno discutir sobre el peligro del secuestro por parte de un partido político de las organizaciones populares de base? ¿Acaso no comenzó la caída de la Unión Soviética por allá por los años 30, cuando el Partido Bolchevique terminó de secuestrar a los soviets de obreros, campesinos y soldados para convertirlos en apéndices orgánicos del Estado? ¿Será que podemos debatir sobre estas cosas, será que se pueden abrir las puertas de VTV para ese tipo de debates y no solo para la propaganda repetitiva y carente de encanto e interés? ¿Será que podremos ver más allá de nuestras narices chavistas y divisar al amplio pueblo que sufre en las calles?

Ahora voy a ensayar una serie de juegos de palabras con frases de tu artículo:

Tú dices: “El chavismo hoy, señor Néstor, es la patria no un partido”.

Yo digo: “La patria hoy, señor José, no es el chavismo, es el pueblo”.

Tú dices: “Qué manía esa, la de ciertos camaradas, de tratar de insuflarle ánimo a la derecha (a cuenta de nuestras “autocríticas” melancólicas) para que ésta coja cancha en cada uno de nuestros triunfos y así acabar por arreglárselas para luego volvernos trizas pese a nuestras victorias”.

Yo digo: Qué manía esa, la de ciertos camaradas, de tratar de estigmatizar el debate y la crítica dándole cancha al chantaje de que favorecen a la derecha.

Tú dices: “Cuesta creerlo, sí, es difícil creerlo, que más de seis millones de venezolanos hayan salido a echarle bolas y darle el voto al gobierno que ha recibido más coñazos por parte de ese reducto de miserables del planeta sometidos al chantaje del maldito imperio gringo”.

Yo digo: No cuesta nada creer, es fácil de saber, que los seis millones de votos duros del chavismo es la gran obra de Chávez, que dejó viva esa vanguardia social inconmovible, pero cuesta creer que alguien no se dé cuenta que esa vanguardia no crece, está estancada, y es cada vez más una minoría en medio del pueblo que no deja de crecer. Los venezolanos somos más de treinta millones.

Todo esto te lo digo con respeto, camarada, en ningún modo uso el expediente de matar al mensajero para no escuchar el mensaje, como hacen algunos ¡Un carro sin frenos, me gusta esa definición! No pienso ir al taller mecánico del partido para que me reparen.

¡Larga vida a la República Bolivariana de Venezuela!

por P-CARC

A las representaciones diplomáticas de la República Bolivariana de Venezuela en Italia

Este documento está dirigido a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Italia, y se envía a otros centros de representancia de la República en Italia, con la solicitud de brindar al Gobierno de la República y su presidente, Nicolás Maduro Moros, nuestras felicitaciones por la victoria alcanzada en las elecciones del 20 de mayo del año 2018. Esta victoria confirma que no hay ataque capaz de derrocar a un gobierno cuando representa los intereses y aspiraciones de las masas populares del país. Ni los enemigos del país dentro de él, ni los imperialistas del exterior, tienen éxito.

Esta es una enseñanza para el movimiento comunista y revolucionario de todo el mundo, y por lo tanto también para el italiano.

Para Italia, su victoria es una manifestación de fuerza que confirma que sólo un gobierno formado con la movilización y participación de la clase obrera y las otras masas populares es la fuerza decisiva para el salto del país al fin de su transformación revolucionaria. Sólo la movilización de la clase obrera y las masas populares hoy en día puede imponer un gobierno que implemente las medidas decisivas para garantizar los intereses y las aspiraciones de la mayoría de la población, y cuya política exterior apoya la Resistencia de los pueblos del mundo y de los Estados que oponen Resistencia a la agresión de los imperialistas, Estados entre los que se encuentra la República Bolivariana de Venezuela en la primera fila.

El Partido de los Comités de Apoyo a la Resistencia – para el Comunismo trabaja para la creación de este gobierno, y este trabajo es el paso de una obra más grande, la de hacer de Italia un nuevo país socialista. Cada paso adelante en este trabajo aumenta la debilidad de la Comunidad Internacional de los Estados Imperialistas, que incluye a los imperialistas estadounidenses, el principal enemigo de la República Bolivariana, e incluye a la Iglesia de Roma, cuya cúpula clerical en Venezuela siempre ha sido un enemigo del pueblo.

Cada paso adelante en nuestro trabajo es, por lo tanto, la mejor forma de apoyo a la Revolución Bolivariana, que opone Resistencia frente al ataque que la Comunidad Internacional de los Estados Imperialistas ha desplegado contra los pueblos de toda América Latina y que al resistir alimenta la fuerza de la lucha de las masas populares de todo el mundo y es un ejemplo de progreso en la historia de la humanidad.

¡Larga vida a la solidaridad internacional!

¡Larga vida a la República Bolivariana de Venezuela!

¡Adelante en la lucha para hacer de Italia un nuevo país socialista!

P-CARC – Partido de los Comités de Apoyo a la Resistencia – para el Comunismo

24 de mayo de 2018

[Trad. al castellano para ALBAinformazione por Alexandre Palma Araya]

Partido Comunista de la República Popular de Donetsk con Maduro

Venezuela-RPD-PCpor psuv.org.ve

El Partido Comunista de la República Popular de Donetsk felicitó a Nicolás Maduro por su reelección como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, según una declaración que aparece en su página web.

Con los saludos, también hicieron hincapié de los años de lucha que han tenido contra la política agresora de los EE.UU. y también en seguir la política de autodeterminación y en seguir la vía de desarrollo socialista.

A continuación la declaración completa:

Declaración del Comité Central del Partido Comunista de la República Popular de Donetsk sobre las elecciones presidenciales en Venezuela

En nombre del Partido Comunista de la República Popular de Donetsk, nosotros de corazón saludamos al heroico pueblo venezolano y felicitamos al Camarada Nicolás Maduro por su reelección como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Los últimos años resultaron para su país tiempos difíciles. Después de la muerte del Comandante Supremo Hugo Chávez, los imperialistas intensificaron sus intentos de desestabilizar la situación en Venezuela y organizando una «revolución de color», para devolverlo al poder del gran capital. Resulta revelador que los Estados Unidos se negaran a reconocer la legitimidad de las elecciones del 20 de mayo del 2018. Pero en este día, el pueblo de Venezuela, una vez más demostró su lealtad a la vía de desarrollo socialista, su determinación de defender la soberanía nacional contra las invasiones del imperialismo internacional y sus cómplices dentro del país.

Deseamos al Camarada Nicolás Maduro nuevos éxitos en la causa de la construcción socialista y expresamos la plena confianza en que ninguna de las maquinaciones enemigas pueda detener la victoriosa marcha de la revolución bolivariana.

Con un saludo comunista,

El Comité Central del Partido Comunista de la República Popular de Donetsk

Viva la Repubblica Bolivariana del Venezuela!

da P-CARC

Alle rappresentanze diplomatiche della Repubblica Bolivariana del Venezuela in Italia

Questo documento è rivolto all’Ambasciata della Repubblica Bolivariana del Venezuela in Italia, e inoltrato agli altri centri di rappresentanza della Repubblica in Italia, con richiesta di comunicare al Governo della Repubblica e al suo Presidente Nicolas Maduro i nostri complimenti per la vittoria conseguita nelle elezioni del 20 maggio. Questa vittoria conferma che non c’è attacco in grado di abbattere un governo quando questo rappresenta gli interessi e le aspirazioni delle masse popolari del paese. Non ci riescono né i nemici del paese al suo interno, né gli imperialisti dall’esterno. Questo è un insegnamento per il movimento comunista e rivoluzionario di tutto il mondo, e quindi anche per quello italiano. Nel caso dell’Italia la vostra vittoria è una manifestazione di forza a conferma che solo un governo costituito con la mobilitazione e la partecipazione della classe operaia e del resto delle masse popolari è forza decisiva per un salto del paese verso la sua trasformazione rivoluzionaria. Solo la mobilitazione della classe operaia e delle masse popolari oggi può imporre un governo che attui le misure decisive per la garanzia degli interessi e delle aspirazioni della maggioranza della popolazione, e la cui politica estera appoggi la resistenza dei popoli del mondo e degli Stati che resistono all’aggressione degli imperialisti, Stati tra i quali la Repubblica Bolivariana è in prima fila.

Il Partito dei CARC opera per la creazione di questo governo, e questa opera è passo di un’opera più grande, quella di fare dell’Italia un nuovo paese socialista. Ogni passo avanti in questa opera incrementa la debolezza della Comunità Internazionale degli stati imperialisti, che include gli imperialisti USA, nemico principale della Repubblica Bolivariana, e include la Chiesa di Roma, il cui clero in Venezuela è sempre stato nemico del popolo. Ogni passo avanti nella nostra opera quindi è la migliore forma di sostegno alla Rivoluzione Bolivariana, che resiste a fronte dell’attacco che la Comunità Internazionale degli Stati imperialisti ha dispiegato contro i popoli di tutta l’America Latina e che resistendo dà forza alla lotta delle masse popolari di tutto il mondo ed è esempio di progresso nella storia dell’umanità.

Viva la solidarietà internazionale!
Viva la Repubblica Bolivariana del Venezuela!
Avanti nella lotta per fare dell’Italia un nuovo paese socialista!

24 maggio 2018

Administremos la victoria

por Hindu Anderi

Enfoque insurgente

@Hindu_Anderi

Sin lugar a dudas, la participación de los más de 9 millones de venezolanos y venezolanas en condición de votar fue heroica. Pese a los llamados de abstención del sector más irracional de la derecha y al feroz ataque en perjuicio de sus garantías como el acceso a la alimentación, medicinas, transporte, recreación, servicios; al sabotaje con el dinero en efectivo y otros, que atentan en contra de su vida y de la tranquilidad que todo ser humano merece vivir, el pueblo entendió su papel histórico con el destino de la paz del país.

Ese importante grupo de personas es más que el 46% de los votantes, es el corazón consciente de la Patria. Son sujetos que indistintamente de su posición política dieron un mensaje a quienes han asumido el camino de la violencia o han salido al exterior a exigir intervención, bloqueo y sanciones, que sólo profundizan una crisis provocada, entre otros, por intereses trasnacionales sobre las riquezas que posee la nación venezolana.

Sin embargo, la responsabilidad del pueblo va más allá,  le toca asumir su propia defensa. La vida de la Patria que antepuso sobre intereses mezquinos, está en juego. Se trata de juntarnos para resistir, atacar y avanzar frente a la conjura nacional e internacional en su contra.

El pueblo se expresó,  la mayoría decidió por el proceso revolucionario, el resto por las candidaturas que proponían políticas entreguistas, pero escogió el camino democrático para medirse. Y esa conciencia debe ser correspondida con el compromiso y la voluntad de quienes tienen la responsabilidad de reivindicar sus derechos.

 

La respuesta de la dirigencia en ninguna forma puede ser la soberbia o la desestimación de quienes apoyaron una propuesta diferente a la Revolución. Sólo con la unidad nacional podemos salir adelante y vencer las dificultades que se han agudizado en los últimos años.

 

Ganamos esta contienda, ahora hay que arreciar el trabajo, ser coherentes, atacar los problemas que nos aquejan con mano de hierro, re enamorar con medidas acertadas a quienes se han apartado; combatir la corrupción y escuchar la voz del pueblo, que de un lado y de otro habló.

Diario Vea. Miércoles 23 de mayo de 2018

Triunfo geopolítico del pueblo

Workers at the nationalized steel plant SIDOR rally in support of President Nicolas Maduro on February 4, 2018. (AVN)por Julio Escalona

La victoria geopolítica del pueblo, no es pírrica. Maduro y las llaves del futuro inmediato

21 de mayo de 2018

Importancia geopolítica de esta victoria

China acaba de derrotar la guerra comercial que EEUU trató de desatar. Próximamente un alto funcionario de EEUU se trasladará a Beijing para firmar el acuerdo, lo que confirma quien está dominando el comercio mundial. Dominio que se reforzará cuando China continúe consolidando la “Ruta de la Seda”, una inversión en infraestructura comercial a través del mundo que EEUU no está en condiciones de hacer. Su déficit comercial no tiene solución ni le permite emprender inversiones en infraestructura como para competir con el Banco Asiático para Inversiones en Infraestructura, promovido por China. EEUU afincará su guerra comercial contra Europa, quien está incrementandosu relación con Rusia y China.

EEUU necesita impulsar la caotización planetaria para sostener inversiones que puedan apuntalar su economía, incluso para sostener el dólar. El dólar es una moneda que ha pasado a depender de la guerra. Apostar al dólar es apostar a la guerra: en el medio oriente, con Israel como vanguardia del sionismo, del capital financiero, que depende de la especulación y por lo tanto de la inseguridad, de la incertidumbre. Por eso EEUU ha invadido Siria para mantener la guerra y defender intereses petroleros. Traslada su embajada para Jerusalén como una provocación contra los palestinos, atizando la matanza que con gran placer realiza Netanyahu. Arma a Arabia Saudita, que aliada con Israel, organiza la agresión contra Irán, razón por la cual Trump rompe el acuerdo nuclear con Irán.

Sabotea el avance hacia la paz que Corea del Norte y Corea del Sur vienen logrando, en camino hacia la desnuclearización de la península coreana, lo que implicaría que EEUU retire las armas nucleares que ha colocado en Corea del Sur. Por el contrario, Trump organiza unas maniobras militares conjuntas con las tropas del Sur, que simulan una invasión a Corea del Norte. De esa manera sabotea la Entrevista programada con el presidente de Corea del Norte para tratar, entre otros puntos, la desnuclearización de la península coreana.

Su plan para la caotización de Venezuela, bien delineado por el Comando Sur del ejército de EEUU, ha experimentado una nueva derrota política con el triunfo electoral del presidente Maduro. Pero no sólo se impide, por ahora, la caotización de Venezuela, sino que esta victoria les da un gran aliento a los pueblos del mundo en las luchas por la independencia nacional y la paz mundial.

Se puede comprender mejor por qué simultáneamente con su victoria electoral, el presidente Maduro llama de nuevo a un diálogo por la convivencia y la paz. Es una clara comprensión de la geopolítica mundial y el papel de Venezuela dentro de ella.

Reconocimiento al presidente Maduro

Al presidente Maduro le ha tocado enfrentarse cara a cara, con un presidente de EEUU, tan violento, como Trump. Sólo Fidel Castro y Chávez, creo yo, pueden ser tomados como referencia. Maduro fue capaz de mirarlo a los ojos y nunca parpadeó. Más bien Trump tuvo que tragarse amenazas aun cuando eso no signifique que las haya retirado, pues su odio se ha incrementado. Pero el presidente Maduro no se ha echado para atrás. Ha sabido ser firme y ha estado recorriendo el país con palabras de aliento, de resistencia, con fe en la victoria.

También desde la solidaridad hago críticas. Creo que él o a quienes él dio la orden para tomar medidas oportunas, terminaron permitiendo que el pueblo llegara el 20-05 apaleado por el capital, especialmente por la guerra de precios. Creo que eso tiene que ver con la abstención.

La victoria del pueblo patriótico

Mas de seis millones de militantes chavistas (no simplemente votantes), después de una inclemente guerra de precios como jamás se ha conocido en la historia de Venezuela, que generó rabia, desilusión, hambre, impotencia;  de crisis hospitalaria, falta de medicinas; de boicot al transporte público, que provocó que la gente tuviese que pagar precios especulativos o irse caminando para el trabajo o de regreso a casa, pese a que varios propusimos que se sacara a la calle los autobuses y transportes públicos civiles y militares para transportar al pueblo, sólo muy parcialmente hubo un tímido intento. Todo provocado por la sed de maximizar ganancias por parte de los bancos y la burguesía comercial importadora.

Hay que reconocer que Ud., estuvo batallando contra esa situación ¿Fue obra de la V columna que boicoteo los esfuerzos que Ud. hizo? Lo hemos visto luchando solo por todo el país, incansable, tenaz…

Ese pueblo lo supo, lo sabe y hoy también sabe que el triunfo le pertenece legítimamente y votó por Ud. reconociendo su perseverancia, su espíritu antiimperialista y sus esfuerzos por tratar de compensar los salarios y luchar por el bienestar de los venezolanos, frente a la voracidad capitalista que propiciaba hambre, falta de medicinas, de transporte, enfermedades, para tratar de doblegar el espíritu patriótico de los venezolanos, propiciando la abstención y el voto contra el proyecto bolivariano.

El diálogo es preferencialmente con el pueblo, chavista y no chavista

Reconozco y respaldo el diálogo que Ud., una vez más, está convocando. Sin embargo, ese diálogo tiene un actor preferencial: el vigoroso pueblo venezolano, chavista y no chavista. Diálogo directo con los comuneros del Zulia, de Lara, del Distrito Capital, de Carabobo, de los Andes, del Sur y el Norte de oriente, de los llanos; con las organizaciones de trabajadores, no simplemente con los sindicatos; con los campesinos y sus líderes naturales; con los jóvenes trabajadores del campo y la ciudad, de los liceos, de las universidades; con las organizaciones de mujeres; con las organizaciones LGTB, en fin, con el pueblo, donde quiera que se encuentre.

Por supuesto con los empresarios patriotas. Los otros son los que han castigado y golpeado al pueblo venezolano, que van a las mesas de negociación a solicitar dólares, a cazar negocios. Los que, aliados del imperio, han trabajado por derrocar al gobierno bolivariano. Ellos lo que quieren es imponer precios especulativos y como dije, derrocar al presidente Maduro. En todo caso la decisión es suya

La victoria de Maduro no es una victoria pírrica, todo lo contrario

Mi compañero Néstor Francia ha hecho esa calificación. No lo creo. El presidente Maduro ha obtenido más del 46% de los votos, cerca de la mitad de los votos, en un proceso de alta abstención. ¿Es este un mal resultado? No. Por una parte, es absolutamente legal, pues las leyes venezolanas no exigen la mayoría absoluta para darle validez a un resultado electoral (en Venezuela no existe segunda vuelta). Por otra parte, es absolutamente sustentable desde el punto de vista político. Más del 68% de los votos válidos para presidente de la república, es una excelente cifra, en Venezuela y en cualquier lugar del mundo.

Es un resultado, que, en las condiciones de guerra, de bloqueo económico y financiero y otras consecuencias del boicot imperial contra nuestra patria, debemos, sin duda, celebrar y reconocer tanto al presidente Maduro como al pueblo venezolano.

Realizar un análisis histórico de los resultados electorales

En lo que tiene razón Néstor Francia es en realizar una apreciación histórica a través de las comparaciones que él hace entre resultados de los últimos procesos electorales. Esa tendencia la recoge Néstor Francia y yo creo que tiene mucha importancia. Sin embargo, hay que destacar las diferencias en las circunstancias de cada momento, pues los rasgos específicos tienen gran importancia.

En 2010 insistí, que eso se hiciera desde cada mesa de votación para observar cómo iban cambiando las tendencias desde las localidades y tomar las medidas políticas, organizativas, sociales… para corregir aquellas que se manifestasen como negativas.

 

Ni Trump ni ningún otro presidente tienen derecho a cuestionar la victoria de Maduro porque no haya obtenido más del 50% del Censo electoral

En EEUU el voto no es universal ni directo para elegir al presidente de la república. Es una elección de segundo grado, en la que los grupos de poder económico son determinantes. Incluso, en la votación total, el pierde con Hillary Clinton por una diferencia de 3 millones de votos. El gobierno de ese país no tiene nada que decirnos sobre democracia, elecciones libres o nada que tenga que ver con derechos ciudadanos.

Sin embargo, se entrometen en los asuntos internos de Venezuela para defender los intereses imperiales. Por eso no han protestado sobre las cifras y porcentajes electorales de recientes elecciones de algunos presidentes de nuestra región. En datos localizados en Internet pude recoger los siguientes resultados sobre niveles de abstención:

Honduras: 56% (es bueno hacer notar que, en Honduras, además, hasta la OEA mandó a que se repitieran las elecciones por la presunción de fraude. Luego dejo las cosas así y todos tranquilos). Ver: http://www.laprensa.hn/honduras/1054318-410/25-millones-votaron-en-elecciones-primarias

Chile: 54% Ver: http://www.emol.com/noticias/Economia/2017/11/19/884005/Menos-de-la-mitad-de-los-chilenos-voto-Participacion-electoral-alcanza-un-46-del-padron.html

Colombia: 52% Ver: https://actualidad.rt.com/sociedad/175020-10-paises-mundo-abstencion-voto

No ha habido reclamos oficiales por los porcentajes de abstención en Colombia y mucho menos por los defectos casi dramáticos de su sistema electoral. Sin embargo, en Colombia continúa la matanza de líderes sociales y las violaciones sistemáticas a los acuerdos de paz y ni Trump ni la OEA ni gobierno latinoamericano alguno protesta y el gobierno colombiano se atreve a desconocer las elecciones realizadas en Venezuela. Están felices con Temer, presidente no electo, resultado de un golpe parlamentario, que tiene niveles de respaldo popular entre un 3-4%, pero es cruelmente neoliberal y mantiene una consecuente persecución contra Lula Da Silva para tratar de impedir que este sea el próximo presidente de Brasil. Todos son protegidos por Trump.

Como puede verse, no son opiniones jurídicas ni resultado de algún celo electoral. Son absolutamente políticas. Es solidaridad entre neoliberales.

Un programa para los primeros 100 días de gobierno

He insistido en la importancia de un programa para los primeros cien días de gobierno, pues puede ayudar a organizar prioridades y tener un sentido pedagógico. Esto, por supuesto, es potestad del presidente Maduro.

El problema de la guerra de precios, el acaparamiento, el bachaqueo, el negocio con los dólares preferenciales, el contrabando de extracción y todos aquellos relacionados con los precios, deberían estar claramente señaladas sus soluciones.

Igual pasa con la corrupción, los corruptos, los burócratas y los ineficientes.

El tema de la salud y las medicinas es otro tema prioritario. No se puede seguir transfiriendo dólares a las corporaciones transnacionales de la salud, que terminan en cuentas bancarias internacionales.

Más importante aún es la visión sobre la vida, la sanación y las medicinas. En general, las medicinas están concebidas por los grandes monopolios internacionales, como una fuente de ganancias, no para la curación. Luego, la única concepción sobre la salud no es la medicina alopática.  Hay una amplia visión que recoge desde enseñanzas espirituales, enseñanzas que provienen desde las comunidades originarias, desde el conocimiento de nuestra rica y prodigiosa naturaleza, desde la experiencia cultural del pueblo venezolano y otros pueblos del mundo, desde la biología y las más variadas ciencias de la salud. En fin, el tema de la salud no se reduce solo a más hospitales, clínicas, médicos y medicinas. Son importantes, pero no el único camino, que suele estar en manos de grandes conglomerados comerciales de la salud.

El transporte público debe tener un lugar relevante. Se ha ido avanzando, pero la experiencia reciente es que el transporte privado, como línea general, se ha sumado a la conspiración contra el pueblo. Creo que hay que hacer un esfuerzo supremo para concluir y extender el sistema de ferrocarriles. A largo plazo esta es la de menor costo y menos agresiva contra el ambiente.

Los temas fronterizos y en particular el de la frontera con Colombia, afectan al conjunto de la sociedad venezolana, en particular a la economía, a la seguridad nacional, a la geopolítica continental… Este tema se vincula con el tema del precio de la gasolina. Debe incrementarse este precio como una medida estratégica, dejando de lado los gradualismos.

El tema de la minería debe ser sometido a una amplia consulta popular involucrando a todos los sectores interesados, en particular a las comunidades afectadas.

Sobre los temas económicos (monetarios, fiscales, financieros) tengo ciertas ideas, pero prefiero desarrollarlos de manera independiente.

PDVSA y el tema de la energía, tienen un lugar privilegiado. PDVSA debe ser reorganizada al margen de los viejos patrones trazados por la burocracia petrolera y crear una nueva estructura con una participación decisiva de los trabajadores.  La visión sobre la faja petrolífera del Orinoco debe ser revisada. Creo que hay que tomar en cuenta las observaciones que vienen haciendo expertos, entre otros, como Carlos Mendoza P., David Paravisini y Fernando Travieso.

Elecciones en Venezuela: ¿Quiénes ganaron y quiénes perdieron?

L'immagine può contenere: una o più persone, folla, cielo e spazio all'apertopor Miguel Angel Pérez Pirela

Este 20 de mayo finalmente, y a pesar de todas las amenazas internas y presiones por parte de países hegemones del norte del mundo, se celebraron en un clima de paz las elecciones presidenciales en Venezuela.

Los resultados dieron una impactante victoria del candidato presidencial a la reelección, Nicolas Maduro, quien ganó con 6.711.110 votos, contra 1.989.412 de su contendiente más cercano, Henri Falcón.

Pero acaso el triunfo más grande para las fuerzas de la Revolución Bolivariana fue el 48% de participación en medio de ataques de todo tipo contra el elector venezolano. De ello es necesario extraer algunas conclusiones al calor de los recientes resultados.

Grandes derrotados

Los grandes derrotados de las elecciones presidenciales no fueron solo los candidatos Falcón y Bertucci, como quizás podría pensarse en un primer momento, sino la Mesa de la Unidad Democrática, MUD por sus siglas, y sus cuatro fundamentales partidos (PJ, AD, UNT, VP).

Su llamado a la abstención fue derrotado con el 48% de participación popular. Podríamos decir que este resultado fue el golpe de gracia a los partidos tradicionales de la oposición y su enésimo error abstencionista.

Brecha de votos

La victoria del reelecto Nicolas Maduro fue acompañada por la brecha de votos más grande de toda la Quinta República venezolana. Dicha brecha tiene que ver con una oposición dividida en tres toletes: por una parte están los Abstencionistas (partidos tradicionales de la MUD), y por otra los dos excandidatos presidenciales Henri Falcón y el pastor evangélico Bertucci.

Los desmanes de esta división apenas comienzan para la oposición que ahora tiene el reto de encontrar una nueva unidad, cada vez más incierta.

Países y mandatarios derrotados

Otros de los derrotados en las elecciones presidenciales fueron los países y mandatarios foráneos que presionaron a Venezuela para suspender sus elecciones. El porcentaje de Nicolás Maduro es mayor al de muchos de estos jefes de Gobierno que cuestionaron las elecciones venezolanas. Pero también la participación electoral con la cual ganó Maduro supera la participación con la que resultaron electos muchos de estos presidentes.

Aquí algunos ejemplos: Oscar Berger, Guatemala 2003, 46,80%. Alvaro Uribe, Colombia 2006, 45,05%. Juan Manuel Santos, Colombia 2010, 44,34%. Sebastián Piñera, Chile 2017, 46,70%. O el caso particular de Temer que no fue elegido por nadie para ser presidente de Brasil.

Nicolás Maduro gana las elecciones presidenciales del 2018 con 68% de los votos.

Elecciones de maquinaria

Estas elecciones finalmente se demuestran como un evento de maquinaria partidista. El Partido Psuv se demuestra pues como el partido con mayor capacidad de arrastre de votos. Los votos “duros” del chavismo sacan la cara y suman 6 millones en medio de una grave situación económica, fruto de un bloqueo económico internacional contra Venezuela y errores internos de gestión gubernamental.

Participación electoral

Casi la mitad del padrón electoral venezolano ejerció valientemente su derecho humano al voto. Con ello el pueblo venezolano ratificó (más allá del tinte político particular de cada quien) su vocación democrática contra las amenazas internas y externas que coartaban la participación de los ciudadanos.

Es de recordar que en los últimos 18 años Venezuela ha realizado 25 procesos electorales, de los cuales la Revolución Bolivariana ha ganado 23. Pero otro dato quizás nos puede ayudar a entender el talante y vocación democrática de los venezolanos: en los últimos 9 meses el país ha realizado elecciones Constituyente, Municipales, Regionales y Presidenciales.

Error de lectura

Resulta sarcástico, por decir lo menos, que representantes de la MUD traten de confundir a sus seguidores atribuyéndose un supuesto triunfo por los niveles de abstención en las elecciones presidenciales. Hay que aclarar que el 48% de participación no puede ser considerada una participación baja. Y aunque lo fuese, dicha abstención no dependió en ningún momento del tibio llamado abstencionista del sector de la MUD que solo representa uno de los tres sectores de la dividida oposición venezolana.

Los NOvotos no son votos y la abstención no elige a nadie. La derrotada abstención opositora pone todas sus esperanzas ahora en un bloqueo internacional contra Venezuela y hasta una posible intervención militar estadounidense. Por ahora, y con Maduro 6 años más en el poder, estas son las únicas verdaderas propuestas que la derecha le tiene a sus seguidores.

Ultimátum

En el campo revolucionario, el pueblo que ratificó la confianza electoral a Maduro, hoy día clama por soluciones concretas a la grave situación económica, so pena de que este sea el último apoyo contundente a su gestión.

Ganó Maduro. ¿Y ahora?

L'immagine può contenere: 1 persona, folla e spazio all'apertopor Guillermo Cieza

El pueblo venezolano ha realizado algunos hechos que lo convierten en un país excepcional. Según parece fue el único caso donde un pueblo en la calle derrotó un golpe de Estado.

Ahora suma otra hazaña. No se conocían antecedentes de un país donde un presidente que haya soportado un proceso de hiperinflación fuera reelegido. Y la hiperinflación en Venezuela en los últimos 12 meses fue record mundial, mas del 2000 por ciento.

Para sumar dificultades la realización se ha realizado en un país sancionado por Estados Unidos y La Comunidad Europea, bloqueado, reducido casi a la supervivencia. Peor aún, amenazado. En el último mes, en la última semana, el Departamento de Estados Unidos, el Comando Sur, lo conminaron, le ordenaron suspender las elecciones. El impresentable Secretario General de la OEA, la liga de los peores gobiernos de America Latina, Argentina, Colombia, Panamá, Paraguay, Perú, Chile, les anticiparon que no iban a reconocer los resultados electorales (salvo que ganara la derecha).

Todos ellos, desde hace tiempo están conspirando para concluir la campaña para “liberar a Venezuela y a Cuba”. Por todos lados aparecen documentos, planos, declaraciones que hacen referencia a una invasión de fuerzas combinadas de distintos países coordinadas por Estados Unidos, una reedición de lo que fue la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay en el siglo XIX. Y como ocurrió con el Paraguay, el objetivo principal es mucho más ambicioso que apoderarse de bienes naturales o anexar territorios. El objetivo principal es erradicar “el mal ejemplo”, que no queden ni cenizas de aquellos que se atrevieron a desafiar al sistema capitalista mundial y a los imperios occidentales.

Y sucedió que una importante porción del pueblo venezolano, decidió ir a votar y reelegir a Nicolás Maduro.

¿Que mueve a un pueblo a tomar semejantes decisiones?

Tuve el privilegio de estar brevemente en La Habana en 1993, en plena crisis por la caída abrupta del sector externo de la economía cubana a raíz del desplome de la Unión Soviética y los países del Este. Persisten en mi memoria las imágenes de aquel pueblo que se volcaba a las calles y las plazas a discutir con pasión lo que estaba sucediendo, que nos mostraban fotografía del tiempo que fueron gordos o gordas y que compartían con nosotros la última cerveza o refresco que les quedaba en la heladera.

También recuerdo esa decisión que expresaban sobre todos los más viejos, los veteranos de las misiones internacionalistas. No puedo olvidar el orgullo con que un viejo cubano me mostraba su uniforme de combatiente en Angola y sus palabras: – Vamos a resistir, nos moriremos de hambre, pero nos moriremos como cubanos.

Defender la Revolución se asentaba en el sustrato más íntimo, más visceral de sus convicciones. Defender la Patria.

¿Que mueve a los que persisten en la heroica resistencia del Pueblo de Palestina? ¿Que movía a ese hombre sin piernas, que siguió tirando piedras hasta que fue abatido por los francotiradores del ejercito israelí?

Estoy convencido que la decisión del pueblo venezolano se asienta en motivaciones parecidas. Nos cagaremos de hambre, enfrentaremos a los gringos como lo que somos, como venezolanos, como dignas hijas e hijos de Simón Bolívar.

Si quieren saber que es lo que mueve estas decisiones que parecen suicidas o masoquistas, si quieren saber como se ha ido forjando esa convicción profunda, que parece maduradas en siglos, pregúntenle a las mujeres venezolanas de los barrios populares, a las campesinas. Las que han sostenido hogares, consejos comunales, Claps y hoy se alistan en las milicias. A las que, incomodándose y poniendo el cuerpo, reviven al Che.

Lo que sigue en Venezuela va a depender del chavismo que, como muy bien aclara Reinaldo Iturriza, no es sinónimo del gobierno bolivariano. Es un concepto mucho más amplio y fervoroso en la decisión de avanzar con la Revolución.

“Me preocupa mas el lunes que el domingo”, me comentaba un compañero venezolano. Pero fue preciso este domingo victorioso para tener lunes.

¿Podrá el chavismo derrotar a sus demonios internos?

¿Se resolverá la lucha de clases que hoy también traspasa al chavismo y el gobierno de Maduro a favor de una continuidad del proyecto revolucionario?

¿Cómo se desarrollarán esas disputas enmarcadas en la batalla urgente de enfrentar a la agresión imperial?

Seguro no depende del diagnóstico, la opinión, o las sugerencias de quien escribe este texto emocionado a diez mil kilómetros de distancia.

Depende de los millones de héroes y heroínas que hoy vuelven a cargar sobre sus espaldas la responsabilidad de ser dignos, los que levantan las banderas prohibidas por el sistema capitalista, los que han construido un sueño lo suficientemente potente para volver a ilusionarnos y quitarle el sueño a los poderosos del mundo..

Pertenezco a una generación que se animó a ser radical y desafiar al sistema capitalista; que creyó en la actualidad de la Revolución y le puso el cuerpo. Pertenezco a una generación que pagó su osadía con 30.000 desaparecidos. Puedo valorar lo que se arriesga cuando se toman decisiones como las que tomó este domingo el pueblo venezolano.

Mi admiración y mi solidaridad.

Patria y socialismo.

Britto Garcia: “El Bolivarianismo ya no tiene excusas”

por laiguana.tv

El intelectual Luis Britto García mostró su satisfacción por el resultado de las elecciones presidenciales y señaló que ya el boliviarianismo no tiene ninguna excusa para asumir las decisiones que está clamando el pueblo frente a sus calamidades económicas.

 

En declaraciones exclusivas para LaIguana.TV, Britto García expresó que la oposición, una vez más, le ha puesto en bandeja de plata un triunfo a la Revolución con la decisión de los grandes partidos de no participar en las elecciones. Comparó lo ocurrido con el retiro de las fuerzas opositoras de las elecciones parlamentarias de 2005, que dieron paso a una Asamblea Nacional controlada totalmente por los partidos del chavismo.

“Ahora Nicolás Maduro ha obtenido una victoria muy importante contra la oposición”, señaló el escritor.

Un segundo aspecto analizado por Britto García es el peso que ha tenido la conciencia política en el voto popular de este domingo. “Muchas veces se ha acusado al bolivarianismo de ser un movimiento clientelar, basado en las dádivas al electorado, pero esta elección se lleva a cabo luego de varios años sumamente duros para la gente, y a pesar de ello le ha dado el triunfo a la Revolución por cuarta vez consecutiva en muy poco tiempo”, argumentó.

Britto García indicó que con esta victoria, el proyecto político bolivariano tiene todas las cartas en la mano para tomar las medidas necesarias a favor del pueblo. “No hay excusas: tiene la Asamblea Nacional Constituyente, que es el poder político más importante; tiene la mayor parte de las gobernaciones y de las alcaldías; y ahora el mandato renovado del presidente, elegido con una mayoría que no deja ningún tipo de dudas. Entonces es el momento de que todos esos poderes tomen las medidas indispensables para enfrentar la guerra económica que tanto daño le ha hecho al pueblo venezolano”, subrayó Britto García.

“Los partidos del Polo Patriótico tienen en sus manos una acumulación de poder que los obliga a tomar medidas urgentes porque el pueblo no aguanta. Varias veces he dicho que lo único peor que no tener poder es tener poder y no usarlo”, enfatizó.

En cuanto al significado internacional del resultado de las elecciones, el intelectual dijo que es un desafío contra la actitud insolente de Estados Unidos y de otras naciones que pretendieron prohibirle a Venezuela que realizara elecciones. “Ningún gobierno debe meterse en los asuntos de otros, pero uno podría entender si lo hicieran en relación a la falta de elecciones, no que se critique a otro gobierno porque consulte al pueblo”, dijo.

 

(LaIguana.TV)

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